lunes, 9 de noviembre de 2015

Mujeres y Política Los sepultureros


Soledad JARQUIÍN EDGAR
El próximo año tendremos elecciones, serán el domingo 5 de junio. Elegiremos al titular del Poder Ejecutivo, 42 integrantes de la legislatura local y 153 presidentes o presidentas municipales por sistema de partidos políticos.
Sí, Oaxaca es diferente y al mismo tiempo es una entidad con desigualdades claras, no solo en lo social y económico, también en lo político. No basta para las mujeres la historia repetida a lo largo de todos los tiempos donde algo las hacía desiguales por ser mujeres.
No parece importar mucho a los tomadores de decisiones, lo que incluye a unas cuantas mujeres, que en política la presencia de ellas sea apenas cuantificable, apenas se note, apenas se sienta.
Cuando sostienen que la Carta Magna establece varios elementos esenciales, entre ellos, que “la soberanía nacional reside esencial y originalmente en el pueblo”, la pregunta es y ¿quién es el pueblo? ¿Los hombres y las mujeres o solo los hombres y unas cuantas mujeres? Lo cierto es que en México hay una enorme cantidad de municipios donde las mujeres no participan en la elección de sus autoridades, donde el voto de las mujeres está sujeto a las determinaciones de las asambleas comunitarias.
Y aunque hay avances significativos en la participación política de las mujeres en el ámbito nacional, gracias a la lucha de las mujeres, es real, que en al menos un centenar de los municipios oaxaqueños, las mujeres no votan. Así de simple y así de sencillo. Gloria Zafra, académica oaxaqueña, y quien hasta este mes de octubre pasado se desempeñó como Directora de los Sistemas Normativos Internos en el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) informó que en el periodo constitucional 2011 - 2013, fueron en total 111 los municipios donde las mujeres no votaron. Van a las asambleas, cuando se les permite y miran, solo miran.
En esos municipios cuya lista valdría la pena nombrar, pero el espacio no lo permite, las mujeres no tienen Carta Magna y ellas no son el pueblo. Así de simple esta conclusión que podrá parecer apresurada, pero que con datos concretos desecha toda posibilidad de igualdad entre mujeres y hombres, al menos en el aspecto político.
Pero si en algunas comunidades, la costumbre prevalece sobre los derechos humanos de las mujeres, porque los derechos políticos son derechos humanos, resulta indecible la actitud de funcionarios y legisladores, mujeres y hombres, que con sus leyes legitiman la desigualdad y dan “poder” a una costumbre discriminatoria y machista. Como ya sabemos que pasó el 29 de junio cuando aprobaron en su ley electoral una paridad que no es paridad, porque es selectiva, una ley así no es ley, porque viola todo principio de igualdad. pero solo en los municipios que se rigen por sistemas políticos, que en Oaxaca son los menos, apenas 153 de un total de 570.
Estamos frente a una ruta trazada por mecanismos convulsos de desigualdad. El Consejero Presidente del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), Gustavo Meixueiro Nájera, dijo en un foro recientemente que “pese a que en el 2014 Oaxaca era el tercer estado con mayor porcentaje de legisladoras, respecto al porcentaje de Presidentas Municipales se encontraba en el otro extremo, pues sólo tres por ciento de los cabildos del estado eran encabezados por mujeres, debajo del promedio nacional que en ese año era del siete por ciento”.
Lo otro que señaló, sin precisar la fecha y teniendo como fuente al Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), es que el porcentaje de regidoras en Oaxaca es de 9.7 por ciento (102 regidoras propietarias)  y que esta entidad ocupa el último lugar de esa estadística que contrasta de manera exponencial con lo que sucede en Chihuahua, que encabeza la lista, con un porcentaje del 51.8 por ciento a favor de las mujeres.
En casi 10 años, entre 2005-2014, el porcentaje de presidentas municipales en Oaxaca ha variado entre el uno y el tres por ciento. Ahora mismo hay 15 presidentas municipales, dice el IEEPCO, (20 señala el diagnóstico situacional que se dio a conocer esta semana en el Primer Encuentro Nacional con Organizaciones de la Sociedad Civil por los Derechos de las Mujeres y las Niñas en México, por parte de las consejeras consultivas del INMUJERES), nueve de partidos políticos y seis por el régimen de sistemas normativos internos.
Es curioso, pero el discurso es distinto a la realidad. Resulta que con toda vehemencia Meixueiro Nájera afrimó que “la reforma político electoral aprobada en 2014 traerá una transformación en la representación de las mujeres en los puestos de elección popular del nivel de gobierno que es más cercano a los ciudadanos, el cabildo municipal”.
¿Perdón? ¿Cómo? ¿Se refiere a los 153 municipios? ¿Nos seguimos haciendo de la vista gorda con los otros 417? O como leí una declaración de una funcionaria medio perdida en la labor que debe desarrollar quien ufana revelevaba que en los otros municipios, los de sistemas normativos internos, vivía menos del 40 por ciento de la población. ¿Será por eso que deja de ser importante? Es más no le importa, aunque diga lo contrario frente al club de amigas.
Sin duda como le dijeron las feministas, que desde sus asientos contradecían los dichos cuasi académicos de Meixueiro, mientas él, muy ufano, envalentonado, diría yo, sostenía con voz grave que haría respetar la ley. Sí, claro. ¿Cuál ley? La que incluye a los 570 municipios, es decir, la Constitución Política Mexicana o la que aprobaron las legisladoras y legisladores de la LXII Legislatura, solo y en exclusiva la paridad en 153 municipios.
Por eso, como señalé la semana pasada, las mujeres se pitorrearon del consejero desde sus asientos, que no se inmuto, siguió su “brillante” exposición, lo cual no es extraño, es reflejo de quienes gobiernan, por algo dicen que vivimos una cinistocracia, de quienes toman decisiones, de quienes sostienen con hechos que las mujeres y los hombres no son iguales, que el privilegio de mandar es masculino.
Insisto el discurso y la realidad son distintos. Aunque el consejero presidente sostenga que “está comprometido con revertir esta situación y ha tomado acciones con este objetivo”, las mujeres oaxaqueñas que ha solicitado la atención de ese organismo como resultado de la violación a sus drechos se han ido con un palmo en la nariz. Un ejemplo es el más emblemático de los casos, por la difusión que tuvo, es el de San Bartolo Coyotepec, cuna de artesanas y artesanos del barro negro. Con esa negativa para las mujeres por parte del IEEPCO, tuvieron que irse a los tribunales el local, la sala Xalapa y finalmente fue la máxima autoridad del Tribunal Federal Electoral la que declaró nula la elección y ordenó una nueva elección extraordinaria, el IEEPCO apechugó y llevó a cabo la elección.
San Bartolo Coyotepec no es el único caso. El IEEPCO con su timorata actuación ha provocado toda una vuelta de 360 grados para al final tener llegar al mismo lugar donde empezaron a solicitar auxilio, consecuencia de sus decisiones tibias frente a la consideración que se tiene a la sagrada institución patriarcal de los usos y costumbres, que de forma sistemática en al menos 111 municipios, como ya vimos viola los derechos de las humanas.
Meixueiro Nájera admite la complejidad del reto, en el discurso.
No es para menos, hay que seguir pagando los platos rotos en honor a la costumbre. Tenemos que entender desde ahora lo que mañana podrá pasar y debemos señalar a quienes resulten responsables: los y las diputadas de la LXII Legislatura que aprobaron una ley que clasifica a las mujeres en dos grupos: por un lado están las de primera que viven en 153 municipios y las de segunda donde, otra vez, como vuelta entendida como regreso, las que viven en los otros 417 ayuntamientos y donde la paridad es cosa de buena voluntad y si alguien sabe lo que significa buena voluntad en el patriarcado, esas son las mujeres.
Sin duda, el proceso electoral 2015-2016 y los comicios del 5 de junio de 2016 resultaran bastante reveladores. Habrá, eso se espera, más presidentas municipales y más regidoras, no en igual cantidad que los hombres pero quiza, por primera vez en la historia tengamos más del tres por ciento de autoridades municipales encabezadas por mujeres, pero ojo, eso sólo en 153 municipios, en los otros seguiremos observando a esa ciudadanía de segunda que representan el nada despreciable porcentaje del 40 por ciento.
Mujeres que como es ya hábito político serán el botín de oro para quienes aspiren a la gubernatura de Oaxaca. Ya lo veremos porque la nuestra es una historia repetida y me lleva irremediablemente a unos versos de León Felipe, poeta español, en Romero solo: La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,/decía el príncipe Hamlet, viendo/ cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo/un sepulturero.
@jarquinedgar

                

lunes, 2 de noviembre de 2015

Mujeres y política Cartas patriarcales ¿Y las mujeres?



Soledad Jarquín Edgar
La disputa por el poder es un asunto del que no escapamos ni escaparemos por más vueltas que le demos. La nuestra es la historia del gato queriéndose morder la cola.
Así que en tanto, un grupo de feministas siguen la ruta de los discursos y denuncian la inequidad y la injusticia plasmada para con las habitantes de 417 municipios, que por regirse bajo los llamados usos y costumbres o sistemas normativos internos, solo podrán acceder al poder y tomarlo siempre y cuando el patriarcado se los permita.
Ni más ni menos así es. Entonces en esos 417 municipios no hay paridad a corto ni mediano plazo, excepto que como ya ha sucedido, se aplique en los hechos los llamados “golpes de sentencia” y entonces sí, arderá Troya, y sus efectos tendrán responsables directos en los 42 diputados y diputadas que integran la LXII Legislatura de Oaxaca y los indirectos serán quienes desde lo oscurito respalda la ciudadanía de segunda para las mujeres desde el “comunitarismo extremo”. Lo menos que deseamos es que la sangre llegue al río.
No es para menos, la tradición y la costumbre son parte del folclore oaxaqueño, tienen un peso vital en la escena ante los ojos del mundo y ha sido la mina de oro como objeto de estudio para muchas y muchos desde la academia. Y el comunitarismo es el mismo, no cambia ni tiene variaciones, permite toda clase de atrocidades contra las mujeres, no tiene límites.
(Este notado paréntesis es solo para expresar que por mucho tiempo he escuchado decir, una y otra vez, que existe un feminismo extremo, lo que busca esta valoración es descalificar el sentido de una lucha de mujeres por los derechos de las mujeres y sin las cuales en este momento seguiríamos igual o peor que hace tres siglos y un poco más…No existe ningún feminismo extremo, lo que si hay y tiene efectos retrógrados y terribles es el comunitarismo machista que sigue proponiendo la idea de las costumbres como eje principal del andar de una población, aunque ese “desarrollo” sea sin las mujeres, porque ellas, a diferencia de los hombres, tendrán que adquirir la consciencia para entender el significado de gobernar o servir –una especie de pleonasmo conceptual-. Como lo hace el patriarcado, el machismo comunitarista defiende el atavismo de que lo público, es decir, el poder es un asunto de hombres, y lo privado, lo doméstico, es “natural” a las mujeres. También es necesario plantear que las mujeres sí quieren gobernar y lo quieren hacer desde ahora).
Lo cierto es que lograr la paridad horizontal y vertical es un sueño que, por lo pronto, en Oaxaca resulta imposible, gracias a la equivocada idea de que nacer mujer o nacer hombre es determinante en la asignación de lo que puedes o no hacer con tu vida, lo permitido, lo propio, lo posible…Ideas retrógradas, dije antes, anquilosadas, viejas, atavismos que sin fundamento científico, como ya lo explica la teoría de género, que en contraparte plantea lo insostenible que resulta creer semejante barbaridad de que somos diferentes, lo real es que vivimos un mundo donde ser hombre o ser mujer plantea desigualdades todas ellas transformables).
Yo no quito el dedo del renglón y a las pruebas me remito. La contienda electoral que ya inició y que va por la renovación del Congreso local, las gubernaturas y un número importante de presidencias municipales planteará serias dificultades, terribles, diría y quienes tendrán mucho trabajo serán los tribunales electorales. Tendremos largos litigios debido ante todo a la tarea mal hecha, mal planteada de las y los legisladores, que resultaron patriarcales y conservadores. Ir al congreso local es salir oliendo a naftalina, como ese olor azufre que hoy despide el gobierno del estado, no hay para donde hacerse ante el comunitarismo, el conservadurismo y la represión en que se acuna el nuevo proceso electoral.
Las y los que ayer eran progresistas, hoy como en las fiestas norteamericanas de muertos, se disfrazan de camaleones y cambian de piel según las circunstancias y quienes por definición son conservadores se dicen progresistas. Ni duda, tal y como afirma una amiga, la política local vive el síndrome de la chimoltrufia, síndrome que afecta a quien anuncia que hay varios “paquetes” de ordenes de aprensión derivados de los excesos del magisterio, mismos que Chimultrufio Cué permitió cuando así le era conveniente. El síndrome de la Chimoltrufia, al que se refiere la abogada Bárbara García Chávez, afecta de manera creciente a quienes ostentan el poder.
¿Entonces tendremos un escenario electoral sui generis en Oaxaca? No yo diría que tendremos el mismo triste y pasmoso escenario electoral de siempre, solo que con visitas recurrentes a los tribunales electorales. Y en ese como siempre llama mucho la atención la imposición del patriarcado político. Vean si no. Desde hace meses hay una danza sobre fuegos artificiales de quienes aspiran y suspiran con gobernar Oaxaca. Lo que tenemos bien claro desde hace tiempo es que la disputa por el poder local es una lucha intestina entre: Diódoro Carrasco, José Murat, Ulises Ruiz y por quienes manejan al muñe de Gabino Cué.
El primero en la lista, por tiempo en anotarse, fue Benjamín Robles, que de acuerdo con Ulises Ruiz, ex gobernador y cacique de pueblo, da instrucciones, como se escucha en una conversación telefónica difundida ampliamente esta semana, para que el nacido en Michoacán y senador por Oaxaca compita por MC (Movimiento Ciudadano).  Ya está, tras casi cinco años de campaña Robles ha sufrido un golpe…Ahora hay que esperar a ver si se siguen las instrucciones del que fue llamado por el pueblo en 2006 como el “aborto del diablo”.
Otro que se puso de manera inmediata en la vitrina es el Lechero, como le dicen al titular de Liconsa ciertas señoras de la sociedad oaxaqueña a Héctor Pablo Ramírez Puga, que no ven en él ningún prospecto para gobernar. Se preguntan con cierta indignación ¿Te imaginas, solo eso nos faltaba, que nos gobierne un lechero? Cuál sería hasta ahora el beneficio mayor, bueno no podemos quejarnos ya podemos comprar, por solo 10 pesos, leche liconsa en las puertas de todos los mercados. Llama la atención que fue este joven de marcadas ambiciones políticas y con muy malas costumbres, como lo recuerdan ex presidentes municipales de la costa, a quienes les exigía pagos mensuales de hasta 100 mil pesos por el simple hecho de que él era el diputado en aquellos años. ¿Se imaginan qué va a pasar si llegara a gobernador el lechero?
Lo realmente inquietante es que el cacique Ruiz no lo toca en la conversación telefónica que salió a la luz pública con su asesor Hugo Scherer. ¿Se les pasó, lo protegen o lo ignoraron?
Ahora sí, como decía la canción de los perritos, el más pequeño de los diez, es el joven Alejando Murat, hijo del ex gobernador José Murat, con alguna trayectoria política, como el hecho de que hoy es director de Infonavit y también fue legislador. El muchacho nacido, como todo mundo sabe, en el Estado de México, donde tiene un fiat notarial, donde es requisito para tener dicho nombramiento haber nacido en esa entidad y ser vecino de ella. Condiciones que al mismo tiempo lo ponen una difícil posición para obtener el tan deseado nombramiento por el PRI. Situación que de acuerdo con sus más allegados no representa dificultad alguna y que encontraran la rendija para colarse. Ya se verá.
El otro visible, al menos a empujones, es el famoso José Antonio Estefan Garfías, conocido en el mundo como Pepe Toño, nada que ver con los emprendedores, porque este Pepe Toño, neoperredista ha vivido de la política toda la vida. Actual diputado del PRD, partido en el que se exilio por decisión de Gabino Cué Monteagudo, luego de que la paisanada priista le hiciera el fuchi en el pasado proceso electoral, está más que apuntado, esperando que ahora sí sea la suya, que no le pase como en 1998, cuando un caballo negro llamado José Murat, terminó con los deseos de continuidad de su entonces jefe, el gobernador Diódoro Carrasco. Se imaginan ser atropellado otra vez…peor si este accidente político lo provocara un Murat de segunda generación. Disciplinado, dicen quienes afirman que lo conocen, terminó por abortar todo proyecto con el PRI, partido al que perteneció desde que era chamaco y tenía como aseguran “ricitos de oro”.
El otro que quiere, que manifiesta que ya aprendió, que ahora sí la va a hacer, que esta es la suya, que viene la revancha, es Eviel Pérez Magaña, el Tiburón, como le dice su amigo, compadre, cómplice y hermano Ulises Ruiz en esa tan llevada y traída conversación telefónica. Como en el caso de Benjamín Robles, Eviel, también resulta una víctima colateral de la conversación que se dio a conocer en estos días, considerando la mala popularidad de URO. Otro factor en su contra, que resta en lugar de sumar es que a nadie se le olvida que Pérez es un candidato perdedor: perdió la gubernatura en las elecciones del 4 de julio de 2010 frente al actual gobernador de Oaxaca, su meteórica carrera política “brillo” durante el gobierno de Ulises Ruiz y que si hoy es Senador lo es por representación proporcional, es decir, no fue electo por el voto directo. Sin duda es un tiburón pero también hay que decirlo no tiene dientes.
El otro es aspirante es el actual coordinador de la bancada perredista, ex diputado local y ex rector de la UABJO, Francisco Martínez Neri, quien tendrá en su contra gastar millones de pesos para ser diputado federal, dinero del erario público, para dejar todo en busca de la gubernatura, Mismo caso de Estefan Garfías.
Y el último pero igualmente sonado es el empresario sin empresa, como se le conoce en ese mundo a Gerardo Gutiérrez Candiani, quien preside el Consejo Coordinador Empresarial. Sin experiencia en la política de carne y hueso quiere mandar en Oaxaca, porque ya le nació el compromiso por su tierra, dice. No sería extraño, no tendría nada de malo, pero sobre su figura empresarial no hay ningún otra valía y podría quedarse en el limbo en diciembre próximo cuando concluya su periodo en el organismo empresarial. Sería un muchacho con suerte si como dicen: no tiene empresa y dirige a los empresarios, no siendo político resultara candidato a gobernador, aunque fuera independiente.
Bueno, así están las cosas. lo que hoy pasa en Oaxaca nos muestra que vivimos un mundo patriarcal en todo sentido. A ningún partido político se le ha ocurrido pensar en una mujer como posible aspirante a la gubernatura de Oaxaca. Incluso hay quienes todavía piensan en que esa posibilidad sigue estando muy remota y peor aún hay quienes sostienen que no hay mujeres en Oaxaca con esa posibilidad. Ni duda, entre la chiquillada surgirá una posible aspirante, pero no se ve ni remotamente como una posibilidad entre los partidos grandes.
Entre tanto seguiremos pensando en los pasos lentos y lo mucho que hay que hacer todavía para que la política sea un espacio igualitario. Donde tengan el mismo peso mujeres y hombres, donde aspirar a hacer política vaya de la mano con la posibilidad de ir a elegir a sus posibles gobernantes, como no sucede en más de un centenar de municipios, lo que muestra que vamos con un atraso espeluznante.
En fin, la tarea es muy larga todavía, de ahí que esta semana un grupo de feministas se pitorrearan de la exposición hecha por el titular del IEEPCO, Gustavo Meixueiro Nájera, durante el foro: Impacto y prospectiva de la aplicación de la Paridad de género en el registro de las candidaturas durante el proceso electoral federal  2014-2015, acto organizado por el Instituto Nacional Electoral, donde por lo demás se expusieron asuntos interesantes.
Por supuesto el cinismo de Meixueiro Nájera puede más que cualquier otra cosa, por algo está donde está, y al mismo tiempo ese cinismo nos revela una de las muchas perversiones de la política mexicana, no les importa lo que digan de sus actos. Pero ese será tema de otra jornada para Mujeres y Política.

@jarquinedgar