lunes, 23 de junio de 2014

Palabra de Antígona Violencia y Pobreza: un rompecabezas

Palabra de Antígona
Violencia y Pobreza: un rompecabezas

Sara Lovera
Los valles de Baja California probablemente son una de las regiones más ricas y hermosas de nuestro país. Son inmensos contenedores de riqueza agrícola y vitivinícola; el de Mexicali por el algodón y el de Guadalupe por su variedad de uvas y olivas. San Quintín por su producción agrícola. Nadie debía ser infeliz en esas tierras que solamente visitó una vez Hernán Cortés y que durante los largos años de la independencia y después de la Revolución se dejó aislada, casi desconocida.
Los cielos y los soles son apabullantes. Especialmente porque los campos de cultivo, excepto el Valle de Mexicali, están de cara al mar. Baja California es posible que haya sido inspiradora de la imagen del Cuerno de la Abundancia que tantas expectativas dio a México durante cientos de años.
Por eso no puedo entender la desigualdad, esa a la que se refirió la semana pasada la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que nos ubicó como el cuarto país en el mundo más desigual y contrastante. Solo desde esa vertiente del reparto de los bienes no hay forma de entenderlo.
Hace muchos ayeres, cuando conocí a un grupo de mujeres dedicadas a la comunicación en Mexicali, me pareció sorprendente que una de ellas refiriera con toda seguridad que ahí, en Baja California no había discriminación femenina, ni violencia contra las mujeres ni abandono cívico y político.
Hoy Baja California tiene el tremendo quinto lugar en violencia feminicida, en asesinato de mujeres. Y me duele el alma cuando pienso en San Quintín y en los miles de hombres, mujeres y niños que padecen las inclemencias de ese mal reparto de bienes materiales y simbólicos, quienes trabajan jornadas extenuantes, que son los hermanos y hermanas del sur; no entiendo el largo camino de los migrantes que se quedan varados en Tijuana o en Mexicali, que engrosan día a día las fábricas, maquiladoras de exportación, muchas veces sin derechos. Esa Tijuana heroica donde se producen hasta arneses para la industria militar de Estados Unidos.
Esas calles tijuanenses polvorientas que conviven con el mar y la festiva avenida Revolución, o los caminos del Valle de Guadalupe de un verde que refresca, o  los antiguos y modernos centros de apuestas. Los lugares precisamente donde las mujeres son intercambiadas y abusadas de forma cotidiana. Es la mítica frontera, donde descubrimos en 2005, que era el lugar donde miles de mujeres no sólo dejaban sus vidas en la maquiladora, sino que también las encontraban tiradas en los campos, golpeadas, violadas, asesinadas.
El viernes último, en Mexicali, terminaron un conjunto de foros “Por la Libertad de Expresión”, en los que se analizaron los ingentes problemas de la maravillosa y pujante Baja California. En otras palabras, los quehaceres y las miserias que la desigualdad, el machismo, la exclusión y la impunidad van dejando como una herida más profunda que la falla de San Andrés, esa que telúricamente atenta contra la integridad de sus habitantes y sus ciudades.
El último foro tuvo como tema la violencia feminicida: “Equidad y Feminicidios”, el asesinato de mujeres que acosa y desgarra a nuestra inteligencia y la esperanza de la igualdad como una ruta deseable. 
Foros  impulsados por un conjunto de instituciones como el Congreso de Baja California, el Instituto de Estudios Legislativos de Baja California, la Comisión de  Derechos Humanos del Noroeste, la organización Periodismo Negro, la Asociación de Periodistas Universitarios, Bionero.org, Semanario El Cactus, Comunicadoras de Mexicali, Fundalex y la Asociación Nacional de Estudiantes de Ciencia Política y Administración Pública y a los cuales me invitaron para debatir y reflexionar.
No es posible, dijeron muchas mujeres participantes, que en Mexicali donde no ha dejado de gobernar el Partido Acción Nacional por más de 18 años, no exista un instituto de las mujeres, no se ha instalado el Consejo Estatal para la Prevención y Atención de la Violencia  y se busca menospreciar el problema de la violencia de género, como le pasa a un sinfín de gobernadores y autoridades por todo el país.
Increíble, el lugar donde otrora se levantó la bandera blanca de la total alfabetización, el mismo donde se han erigido enormes empresas vitivinícolas exitosas, donde se derrama creatividad y trabajo, cultura y literatura, el lugar de la esperanza para nuestros hermanos del sur, está hoy en una situación de desigualdad. Recuerdo que sólo ahí he visto mantas enormes colgadas de las fachadas de las empresas tijuanenses donde casi a gritos piden personal y se exhiben las condiciones de trabajo favorables.
Sí, la Baja California, el otro México como le llama Ricardo Rafael, donde corrían los dólares y el vino mientras el resto del país estaba en crisis en 1929;  de donde salieron algunos de los presidentes de México; el lugar dónde se eligió a la primera diputada federal, Aurora Jiménez de Palacios en 1954, ahí discutimos en un espacio de reconocimiento a las mujeres, una sala con sus retratos y biografías, que muestra a sus lideresas históricas, en la que está la primera diputada, pero también quién organizó el Asalto a las Tierras y una emblemática periodista.
¿Por qué negar que existe el asesinato de mujeres? ¿por qué tanto temor a develar el carácter patriarcal y machista de la acción feminicida? ¿por qué negar que estamos envueltos en una vorágine que ninguna política o ley puede parar? 
En la sala, una mujer de duro rostro y palabras fuertes, nos contó cómo ha vivido la violencia de los hombres, violencia cotidiana en su quehacer de prostituta y cómo organiza mujeres por sus derechos.
En el Foro hablaron las diputadas y las mujeres organizadas; se escuchó a las y los comunicadores de la falta de espacio real para ejercer su derecho a decir, a investigar, a contar lo que realmente está pasando.
Me duele ese otro México, porque ha dejado de ser una quimera. Ahí estaban las y los diputados felices porque avanzaron en la tipificación del delito de feminicidio y se reflexionó cómo eso no significa nada, porque no hay instituciones que hagan posible hacer justicia. Y no hay justicia, hay impunidad. Los datos aportados por un funcionario del  INMUJERES que fue invitado, señalan que todos los días en este país donde se practica el estado de Derecho, son asesinadas 7.1 mujeres y que esa vergüenza cubre a todo el país.
Luego esos datos que acosan de los organismos internacionales, en plena campaña contra el  hambre, porque somos con Turquía, Chile y Estados Unidos, los de mayor desigualdad. México un país donde el 10 por ciento de las y los mexicanos concentra el 36.7 por ciento de la riqueza y ellos mismos el poder; mientras que otro 10 por ciento apenas vive con el 1.2 de los recursos. Esto es la balanza tremenda de nuestra realidad.
Los Foros llevarán nuevos aires para legislar nuevas cosas, como una comisión de feminicidio que un día de estos se va a formar; o una revisión a fondo para crear dispositivos de protección a periodistas, sin embargo, nada hace posible convencer a quien gobierna que es de ley y honradez usar los recursos federales para atender la violencia contra las mujeres, no da cuentas, no da información, como me dijo el Observatorio Ciudadano del Feminicidio, ni se consigue tampoco parar la explotación laboral en el Valle de San Quintín.
Digamos que es lo que todos los días nos afecta y lo que cotidianamente se quiere ocultar, como si callando se resolvieran los problemas. Este flagelo está en las manos de todas y todos. Habría que pararlo realmente, con medidas de fondo, sin discursos, para que un día se pueda volver a gozar de las bellezas de los valles de Baja California; las sierras de Chihuahua; los mares de Veracruz; los valles, montañas y mares de Oaxaca; los cielos de Sinaloa, las caídas de agua de Chiapas y sus lagunas. Los hermosos pueblos del Estado de México; la riqueza petrolera de Tamaulipas, en fin de cada una de las riquezas de las entidades en que geográficamente se divide México.
Es decir, volver a la felicidad que nos contaron quienes nos antecedieron, esa del cuerno de la abundancia, de la revolución social, del Estado de Derecho que nadie encuentra por ninguna parte. La que puede hacer la diferencia para cegar, definitivamente, la discriminación y el oprobio que vivimos las mexicanas.



domingo, 22 de junio de 2014

Mujeres y Política Insensibles y hasta mentirosos


Mujeres y Política
Insensibles y hasta mentirosos

Soledad JARQUÍN EDGAR
Algo pasa entre algunos funcionarios de todos los niveles de gobierno, incluyendo a los que están en el primer círculo de Enrique Peña Nieto que se vuelven noticia por su falta de sensibilidad o por la actitud burlona que asumen frente a quienes consideran más débiles que ellos.
A principios de la semana, Erwin Lino Zárate, nada más ni nada menos que el Secretario Particular del presidente de México, mostró cuán insensibles suelen ser algunos de estos servidores públicos –ya sea por jóvenes inexpertos o porque la madurez les llega en los años pero no en inteligencia-, amparados claro en el halo de protección y hasta de impunidad que se toman del cargo público que desempeñan, ya sea en una alcaldía o en la misma Presidencia de la República.
Erwin Lino Zárate, quien por cierto tiene lazos de compadrazgo con el cachorro del ex gobernador José Murat, Alejandro Murat, titular del Infonavit –que dicho sea de paso se placea cada que puede en Oaxaca, ya sea en eventos políticos o en fiestas de ala alcurnia-, fue fuertemente criticado por columnistas y analistas políticos luego de tuitear algo que debería ser vergonzoso para un colaborador del primer círculo del poder, claro siempre y cuando las cosas fueran como debían ser.
Lo anterior cuando, a través de su cuenta @Erwin_Lino se burló de la selección del país centroamericano al subir un mensaje en el que se observa un avión con algunas personas sentadas en la parte de arriba y la leyenda: “La llegada de la selección de Honduras a Brasil”. La imagen, que le pareció divertida, no es sino una falta de respeto para las personas que no son como él o que no tienen la suerte de ser Secretarios Particulares del Presidente de México.
Sin duda, Erwin Lino Zárate -quien afirmaría, sin éxito alguno, que su cuenta fue “hackeada”, es decir, intervenida por personas ajenas-, se burla de los desafortunados hondureños que atraviesan el país en las peores condiciones de inseguridad, pretendiendo alcanzar la frontera norte y con ello el sueño americano, que como sabemos se convierte muchas veces en una pesadilla y los verdugos son en ocasiones personal del gobierno federal mexicano.
Recién recordábamos un grupo de amigas la peligrosidad del “patio tracero”, como llaman a la frontera sur de nuestro país, que colinda con Centroamérica y los datos del Instituto Nacional de Migración son dramáticos, de ahí que, nadie entiende cómo un funcionario, tan cercano al presidente de México, pueda ser tan cínico y tan falto de táctica política. En otros tiempos le habría costado el puesto.
Información del Instituto Nacional de Migración (INM) señala que este año se observa un incremento de casi el 30 por ciento de migrantes hondureños que se tiene su origen fundamental en la inseguridad que vive ese país, con el crecimiento de pandillas generando un entorno más violento tanto en la casa como en la calle, dice el reporte de INM, provocando con ello una enorme vulnerabilidad en mujeres, jóvenes y en general entre la población con menos oportunidades que buscan mejores condiciones para sus familias, arriesgandose a cruzar nuestro país.
Pero las pandillas hondureñas han penetrado nuestro país y de acuerdo con el mismo reporte tienen presencia en municipios de Chiapas, Tabasco, Veracruz y Oaxaca. Esos municipios son: Palenque, Tenosique y Playas de Catazajá, Huixtla, Arriaga, Tapanatepec, Ixtepec, Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque.
Eso es lo que sucede en la frontera sur y en algunos estados del país. La gente de Honduras buscan un lugar seguro para vivir ¿acaso no es ese un derecho humano? Algo que el insensible Secretario Particular del Presidente, Erwin Lino, no puede compartir porque su visión desde las alturas en las que anda no le permiten mirar, tanto que ni siquiera sabe que esa travesía involucra a niños y niñas, casi tres mil 500 entre enero y mayo, cifra que podría alcanzar unos 10 mil al finalizar el año 2014, según estimaciones del INM.
En fin…preocupa saber que Erwin Lino Zárate sea una persona cercana, cercanísima al presidente de México porque me asalta la pregunta ¿qué clase de información le proporciona este señor al Presidente de México? ¿Preocupa, no?
Sí como no
Justo cuando la prensa local de Oaxaca anunciaba el asesinato de otra mujer, que en la lista macabra representa el feminicidio número 300 en la actual administración de gobierno, Gabino Cué afirmaba, ese mismo jueves, que “está comprometido en fortalecer las acciones y estrategias de prevención y combate a las prácticas y amenazas que vulneran los derechos de las mujeres, sin más propósito que construir un entorno de paz, que permita contar con una sociedad más justa, libre de violencia y con las mismas oportunidades”.
Lo anterior lo dijo ante las diputadas federales Guadalupe Flores, Margarita Tapia y Julisa Mejía, integrantes de la Comisión Especial de la Cámara de Diputados para Conocer y dar Seguimiento Puntual y Exhaustiva a las acciones que han Emprendido las autoridades competentes en Relación a los feminicidios en México, quienes habría que decir, tal parece, porque así lo hace ver el boletín de prensa gubernamental se fueron como los tomatitos “muy contentitas” a su lata.
Es sorprendente el tamaño del cinismo. Con decirles que Gabino dice que en su gobierno hay avances ¿será porque también se avanza en reversa? ¿O qué le dice Gabino y el gabinetazo a las familias de las 300 mujeres asesinadas tan sólo en lo que va de su responsabilidad como titular del Poder Ejecutivo? ¿Cuántos juicios abiertos por feminicidios están en trámite en Oaxaca? Porque de nada nos sirven sus “avances” legislativos como la del codigo  penal que tipifica el delito autónomo de feminicidio sí no vemos claro y persiste la impunidad.
Gabino presume acciones, inversiones, programas a favor de las mujeres ante las diputadas federales, pero la realidad lo ha rebasado, vive engañado, debería escuchar a la gente y no solo lo que le digan sus colaboradores y colaboradoras. ¿De qué sirven esas instancias municipales cómo pomposamente llaman en el IMO a un nombramiento sin nada efectivo, sustancial, concreto que respalde el trabajo de las personas que se supone están al frente? Por el contrario, lo sabemos, están en riesgo.
Cinismo monumental si pensamos en esas 300 mujeres, en las mujeres de San Juan Cotzocón y en la docena de mujeres de igual número de municipios que han demandado la intervención de las autoridades electorales porque lo que sí permea es el machismo y la misoginia. Pertinaz actitud de violentar los derechos humanos de las mujeres y los casi 20 casos de mujeres que paren en el baño, la calle o en el jardín de una clínica porque al personal médico no se les ocurrió pensar que eran personas y como tales tienen derechos.
¿De qué habla Gabino Cué?
Realmente me asusta la diputada federal Guadalupe Flores cuando dice que la sociedad debe entender por qué existe la violencia y que una de las formas de hacerle frente es acudiendo a las autoridades. Me hubiera gustado que le preguntara a las mujeres que han sufrido maltrato y burocratismo en el Instituto de la Mujer Oaxaqueña, en la Suprocuraduría para atender delitos de Género contra la mujer y en el Centro de Justicia de la Mujer, a las que ahora se suma el Centro de Atención a Víctimas de Violencia Intrafmiliar (Cavvi) municipal, digo por mencionar algunos.
En fin…sigue la cuenta, en todos los sentidos pero ellos y ellas que viven en su burbuja ni por enterados. Habría que recordarle al mandatario lo que decía un político de cuyo nombre no quiero acordarme: nos chupamos el dedo por cochinos no por otra cosa.
@jarquinedgar