domingo, 7 de julio de 2013

Mujeres y política A votar



Mujeres y política
Votar

Soledad JARQUÍN EDGAR
Día de elecciones, día de votar.
Estas elecciones llamadas intermedias son, de acuerdo con quienes saben, la prueba de fuego para el actual gobernador Gabino Cué, la medición a la mitad de su gobierno y la medición de fuerzas entre la ciudadanía y la resistencia de los “democráticos” integrantes de la Sección 22 que desde el pasado 5 de julio decidieron bloquear los comicios.

El ejercicio de este derecho de la ciudadanía, al que se le augura la molestia de siempre por el grave abstencionismo que ha llegado en estos procesos intermedios  a menos de la mitad de los votantes, con el añadido de la violencia de las últimas semanas con un saldo macabro,  el obstáculo por el actuar caprichoso e inexplicable de la Sección 22, el ejercito de mapaches que encuentran cómo efectuar un fraude, enfrenta otros problemas de origen derivados de la calidad de las campañas que rayaron en el vacío, el discurso del engaño y las promesas, la fastidiosa práctica de la compra de votos con dinero en efectivo y otros productos caseros y de utilidad personal, y claro el bajo nivel, la descalificación, el improperio como resultado de una película que se repite elección tras elección: la falta de argumentos para convencer por la buena, salvo una que otra cara nueva que a diferencia de los viejos actores de siempre, algo sembraron de diferente.

Sin duda, las campañas  siempre desnudan al pueblo, lo muestran tal cual es. El promedio de educación escolar del municipio al que pertenecemos. Los efectos de la crisis financiera y la necesidad cada vez más aguda que se traduce en varios tipos de pobreza. La apatía que produce el sistema político que ha sido desgastado por las malas prácticas y corrupción, que como hemos visto sólo favorece a la clase política en todos sus tiempos: los viejos herederos de la revolución, los cachorros; los intermedios que surgieron como redentores, formaron partidos grandes y chiquitos, y que van en tercera generación, y los que circunstancialmente llegan a la política, que se convierte en su modus vivendi, transmiten ese modo de vida a sus vástagos casi siempre varones, y que como el rey Midas todo lo que tocan lo convierten en oro pero para sus familias.

Ese es el triste escenario en esta disputa por 153 presidencias municipales y la renovación del congreso local, ambos trampolín político, porque los que están de un lado se quieren ir al otro y viceversa. Eso explica la iracunda actitud y hasta de muerte que emprenden, una gran cantidad de quienes quieren llegar al gobierno porque van en busca de poder.

No hay otro escenario, está claro que todavía no nace la generación que cambiará a este país –y esperamos que nazca- y mientas eso sucede, quienes tenemos credencial para votar estamos obligados a cumplir con nuestro deber: acudir a las urnas y decidir. Qué sea pues la decisión de la ciudadanía y no la decisión de unos cuantos, no debe ser decisión de los partidos políticos ni de los gobiernos, no es decisión de la Sección 22 es decisión y elección de usted, mía y de nadie más.

Esta elección tan costosa para Oaxaca, considerando las necesidades que hay enfrente y a la vista, es la prueba de fuego de la gestión gubernamental de Gabino Cué Monteagudo, aquí es donde se medirá el peso real de sus “acciones”, pero sobre todo de sus decisiones. Aquí es donde se le agradece a un gobernante votando por los suyos o se le reprocha votando por los otros. Lo importante es saber que no es personal, es político.

Quienes entienden de esto sostienen que la elección terminará como está ahora, es decir, el poder se reparte en partes iguales entre el PRI y el resto de los partidos; con un porcentaje ligeramente mayor para el PRI-Verde  sobre la otra coalición formada por el PAN-PRD-PT y el resto de los partidos en la elección de las 153 presidencias municipales. Que de igual forman el congreso local volverá a quedar dividido entre PRI y el resto de los partidos, igual que ahora. Estas son especulaciones que se hacen basados en resultados anteriores.

¿Qué cambiaría esas especulaciones? Votar. Vencer el miedo que algunos actores han infundido en la sociedad, eso lo pueden predecir quienes organizan la violencia, tienen nombre y apellido. Hoy, como ciudadanía nos toca votar, ejercer nuestro derecho y cumplir con una de las obligaciones que nos da ese derecho.

Mujeres y elección

Ya lo vimos en Oaxaca, las electoras son la mayoría de quienes podrían votar este domingo con un 53 por ciento de posibles votantes. Por eso fueron factor “importante” en los discursos y compromisos de candidatos y candidatas. Y como siempre el contraste está en la posición que juegan las mujeres para los partidos políticos, siempre son la minoría de las candidaturas, 40 por ciento de aspirantes a la diputación local y menos del 10 por ciento de candidatas por las presidencias municipales. No hay  equilibrio.

Por otro lado, usted lo vio con sus propios ojos, durante la campaña un ejército de mujeres hizo la talacha a los partidos, principalmente a las coaliciones del PRI-Verde y la de PAN-PRD-PT, fueron de casa en casa y llenaron los mítines.
Y hoy las volveremos a ver, serán ellas una enorme mayoría de funcionarias en las casillas.

Pero no serán ellas una mayoría por las que se tenga que votar este domingo. El patriarcado se impone en la política y es este, junto con el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos, son los escenarios más difíciles en la conquista por los derechos humanos de las mujeres, desigualdades que siguen permeando una relación injusta y desequilibrada.
Aún así, es cierto, las mujeres pueden inclinar la balanza. De ahí que insisto se requiere más educación y trabajo para ellas, de lo contrario nada cambiará, propuesta de principios de siglo en México que todavía no se alcanza.

¿Dormirán bien?

El recuento hemerográfico de asesinatos contra mujeres suma hasta hoy 213 y la impunidad sigue. Las triquis tocaron la puerta de palacio para preguntar sobre los avances de las investigaciones sobre la desaparición de Daniela y Virginia Ortiz Ramírez, Gabino Cué no las recibió. Seis años de silencio y omisiones. Por eso pregunto ¿De verdad duermen bien Gabino Cué y los tres López: Anabel López de IMO, el procurador Manuel de Jesús  López, y el secretario de Seguridad Pública, Marco Tulio López?

@jarquinedgar
www.caracolasfem.blogspot.com

viernes, 5 de julio de 2013

Silencio, la respuesta del gobierno a familia de desaparecidas triquis

Antonia Ramírez, madre de Virginia y Daniela


Silencio, la respuesta del gobierno a familia de desaparecidas triquis
·      Marcharon para recordar que se cumplieron seis años desde que Daniela y Virginia fueron desaparecidas

Soledad JARQUÍN EDGAR
Sigue abierto el silencio para la familia de Virginia y Daniela Ortiz Ramírez, desparecidas desde hace seis años en la región de la mixteca, en tanto las puertas del palacio de gobierno nuevamente se cerraron cuando solicitaron hablar con el gobernador Gabino Cué Monteagudo.
Unas cien mujeres y hombres triquis, integrantes de Consorcio-Oaxaca y el dirigente de Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos, Juan Sosa, recordaron que este viernes 5 de julio se cumplieron seis años desde la desaparición forzada de las dos jóvenes triquis, a quienes nadie busca, dijeron su madre Antonia Ramírez y sus primas Emelia y Adriana Ortiz.
Luego de caminar desde la fuente de las Ocho Regiones, ubicada al norte de la ciudad hasta el palacio de gobierno, donde esperaban ser atendidas por Gabino Cué y conocer los “avances” en la investigación, lo que no fue posible, en cambio las puertas se cerraron y solo asomaban la cabeza uno y otro guardia de seguridad para pedir informes, preguntar qué querían y luego de una larga espera recibir la respuesta antes mencionada.
Antonia Ramírez acompañada de otras tres de sus hijas, Carmela, Belén y Laura, dijo que desde hace seis años su familia no está bien, nos robaron la posibilidad “de acompañarlas en la lucha por sus sueños y objetivos…¡desearía que hubiera sido sólo un sueño pero representa una pesadilla!”
Tras de pedir dinero prestado, Antonia Ramírez pudo viajar a Oaxaca para exigir justicia para sus hijas, qué le digan dónde están, afirma en entrevista, para luego asegurar que la pobreza es la razón por la que nadie busca a sus hijas.
Y es que Antonia coincide con Emelia y Adriana, quienes señalaron que su familia, indígena y pobre, ha sido discriminada por el gobierno, porque a diferencia de otros casos de desaparición o secuestro de personas con apellidos poderosos y con dinero sí los buscan y los encuentras, “a mis primas no las buscaron”. Se refieren al reciente secuestro de los hijos de un empresario y sobrinos de un dirigente nacional de empresarios, que fueron localizados y entregados a su familia, en tanto sus captores, algunos de ellos profesores, enfrentan ya a la justicia.
La pesadilla de esta familia empezó un jueves 5 de julio de 2007, cuando Antonia despidió a sus hijas en la comunidad de Rastrojo, población habitada por la etnia Triqui, Virginia de 20 años le había pedido a su hermana Daniela de 14 que la acompañara a San Marcos Xinicuesta porque había logrado que la cambiaran a la población de La Luz Llano Nopal para estar más cerca de su familia.
Virginia es profesora bilingüe, Daniela una adolescente que cursaba la secundaria, ambas salieron de su casa y le dijeron a su mamá que volverían al día siguiente. Como no regresaban Antonia llamó al celular de su hija mayor el sábado por la mañana desde la caseta telefónica de la población, un hombre contestó y colgó. Pensó que se había equivocado, volvió a marcar a su hija y esta vez una mujer respondió diciéndole que no conocía a Virginia, “me preocupó que mientras me respondían, se escuchaban voces de hombres, música y de botellas”.
Ese mismo día inició la búsqueda de sus hijas. En la comunidad le dijeron que tal vez ya tenían novio y que se habrían ido con ellos. Antonia no creyó porque sus hijas le habrían avisado. Por eso salió de su casa e inició la búsqueda en las terminales de transporte donde ellas transbordarían y taxis pero nadie le dio una respuesta.
Días después, le informaron que sus hijas fueron vistas cuando eran llevadas en una camioneta con los ojos vendados y las manos atadas y que entre sus captores estaban Miguel Ángel Velasco Álvarez y Francisco Herrera Martínez, quienes permanecen en prisión el primero desde 19 diciembre de 2011 y el segundo desde 9 enero de 2012; así como Timoteo Alejando Ramírez, quien fue asesinado en Yosoyuxi, el 20 de mayo 2010, y José Ramírez Flores quien reside en Guadalupe Tilapa. Cabe agregar que Timoteo Alejandro Ramírez había sido acusado en 2006 de haber participado en la violación tumultuaria de una menor de 13 años de edad y originaria de Rastrojo, caso que también se archivó.
En una ocasión Antonia Ramírez recibió la noticia de que sus hijas habían sido asesinadas y sus cuerpos arrojados a un barranco en Cumbre Hierba Santa, pero no se encontraron los restos, por lo que ella tiene la esperanza de que sus hijas estén vivas y que un día las pueda volver a abrazar, dice esta mujer a quien el dolor se le refleja en el rostro.
Desde hace seis años, Antonia expresa contundente que vive sin vivir y no entiende el “odio y la saña que han tenido en contra sus hijas y contra su familia”. Antonia recuerda que ahora como en los años ochenta es víctima de la violencia institucional, cuando miembros del ejército mexicano entraron a su casa, la amarraron y le colocaron una soga al cuello simulando un ahorcamiento si no les decía sobre el paradero de su esposo Amado Ortiz. Ella no habló, defendió desde entonces a su familia. Su esposo era señalado por un grupo contrario a la organización triqui más antigua e importante el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui, formado por los hombres de su familia.
Antonia, dice su sobrina Adriana Ortiz, no se deja vencer porque piensa en sus otros hijos e hijas, eso es lo único que la sostiene y la esperanza de que alguna vez volverán a su casa Virginia y Daniela a quienes despidió en la puerta aquella mañana del 5 de julio de 2007 y hasta hoy ninguna autoridad le informa cuál ha sido el destino de las investigaciones, investigaciones que la familia presume no se han realizado, a pesar de que los hechos fueron denunciados el 13 de julio de 2007 en subdelegación de la Procuraduría General de Justicia del Estado en Putla, donde se abrió la averiguación 187/2007.
El caso que fue atendido entonces por el procurador Evencio Nicolás Martínez Ramírez, en el gobierno de Ulises Ruiz, tuvo muchas dificultades derivado explicaba el procurador a los problemas que enfrentaba la etnia triqui, lo que imposibilitaba enviar policías a inspeccionar la zona. Hoy, en el gobierno de Gabino Cué aunque hay detenidos de nada les sirve porque ninguno de los dos han dicho qué paso con las dos jóvenes.
“Si tuviéramos dinero, si no fuéramos pobres ni triquis estoy segura que las cosas serían de otra forma”, insiste Adriana quien camina al lado de sus paisanas, conocidas y mujeres de su familia que con huipil rojo caminan sobre las avenidas y calles observadas en silencio por la gente que parece molesta ante “otra marcha” y la impaciencia de automovilistas que no comprenden por qué otra vez un puñado de mujeres tomaron las calles.
Esta misma tarde, en un comunicado, la familia de Virginia y Daniela que ahora tendrían 26 y 20 años, enviaron un comunicado a la opinión pública y a las autoridades reclamando la omisión y el silencio que ha guardado desde 2007 el gobierno estatal “sordo ante el dolor”... “hablan de justicia pero los beneficiarios de dicha justicia son los empresarios, los políticos corruptos, no los pueblos. Los pobres son asesinados, lesionados, desaparecidos, para ellos no hay justicia…¿no va a ver justicia para Virginia y Daniela?