martes, 26 de abril de 2011

Palabra de Antígona Adolescencia truncada: asesinatos y maternidad anticipada

Por Sara Lovera

Entre el viernes y sábado de la santa semana se supo que nueve mujeres fueron asesinadas en cuatro entidades del país, dos de ellas de 14 y 16 años, cinco más trabajadoras de la estética Ludwika en Acapulco e identificadas con nombre y apellido. En Nayarit una madre y su hija. Una fue hallada en Ciudad Juárez y otra en la ciudad de México.

Por las crónicas de los periodistas sabemos que los asesinatos fueron en extremo violentos. Los reportes son de evidente feminicidio, y la crueldad es inenarrable. Cinco fueron degolladas y una desmembrada; las balas mataron a la madre e hija, ahora sin nombres.

Casi de inmediato, por los asesinatos en Acapulco, surgieron voces de nueva alerta. Lo grave es que a esta noticia se suman reportes preocupantes, que describen la sordidez en que viven las jóvenes y los jóvenes de este país: cerca de 33 millones de menores de 15 años.

Entre las asesinadas dos jovencitas, niñas. Según declaraciones de Nashely Ramírez, de la organización Kiriki Intervención Social, ocho mil niñas de zonas urbanas, de entre 12 y 14 años de edad fueron madres en el último año. Como signo, dijo, de un proceso de discriminación, exclusión y pobreza en que las niñas y los niños viven en este país. Ahora expuestas a ejecuciones.

Abundantes fueron las informaciones declarativas sobre la condición de la población menor de 20 años. De este modo se sabe que el 12.4 por ciento de las jóvenes de 15 a 19 años ya han sido madres, unas 700 mil, y se las compara con la versión "ninis" en femenino, porque si antes del embarazo estudiaban, después del parto seguramente no, según Nashely Ramírez.

También los diarios informaron que la detención de adolescentes implicados en el crimen organizado creció en 70 por ciento entre 2007 y 2010. Y que en las universidades ya se enfrenta con preocupación la incursión de los narcotraficantes.

La conmoción que estas informaciones produce es tal que una puede quedarse sin aliento, porque a cambio hay solamente declaraciones, mientras no se hace nada por reorientar la política anticrimen, ni existe la voluntad política para modificar el sistema educativo nacional, nadie pide cuentas porque las autoridades están conscientes que para las adolescentes existe un déficit de anticonceptivos de 20 por ciento; tampoco nadie pide cuentas a las autoridades federales de salud.

Las informaciones debieran servir para algo. Relevar a ocho columnas que se asesinó una mujer en el Distrito Federal, que se la halló en varias bolsas de plástico desmembrada e incluir los otros ocho crímenes en el reporte policíaco de todo lo sucedido el fin de semana, como nos han acostumbrado a mirar un asesinato tras otro y muchos más, levanta por lo menos varias preguntas:

¿Quién se hace cargo de tamaña realidad? ¿Quién puede explicar porque no reaccionan los dirigentes de los partidos políticos? ¿Por qué se tardan tanto en aplicar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia? ¿Por qué el director del diario Milenio, Carlos Marín, se burla de la lucha por la igualdad, al analizar un texto de lenguaje no sexista? ¿En manos de quién estamos? ¿Es una selva espesa, dura, patriarcal, violenta, donde solamente los intereses económicos, electorales y empresariales interesan?

Los asesinatos de las trabajadoras de la estética en Acapulco: Luvia Vázquez de 30 años, Elena Baños de 19, Jacqueline de la Rosa de 14, Rubí Celia García de 39, a quien le dejaron un cartel llamándola bruja y egoísta, ¿serán resueltos? El procurador de Guerrero, Adalberto López, habló de cómo un hombre se introdujo en la estética ¿Irá por él? ¿No habrá impunidad? Lo dudo.

Paralelamente, como si no fuera suficiente, encontré en las noticias que el responsable de la Comisión de Derechos Humanos de Sinaloa, llegó a la conclusión de que al menos hay 60 mil huérfanos de esta larga y tremenda política "por la seguridad de nuestros hijos" y contra los narcos.

¿Cuántas viudas están detrás de las más de 35 mil ejecuciones de este sexenio que empieza a ser pesado y doliente, no por plañideras crónicas de desesperación sino que urge saber ¿cómo viven y vivirán estas mujeres? Estas que se quedan con sus hijos, con sus vidas, con sus necesidades y nadie atina a identificar y ver, atender, buscar, más allá del llanto y la conmiseración. ¿Qué hacen las diputadas y las mujeres con recursos para ser líderes?

El reporte sobre la situación de la juventud, en semana santa, es un recurso mediático por la cercanía del día de compras por celebrar a la niñez que se cumple cada 30 de abril, no está mal.

Sin embargo, esta llamada de atención que vuelve a poner sobre el tapete la insuficiencia en el aprendizaje, la existencia de cerca de un millón de niñas y niños en riesgo nutricional o el 83.5 por ciento de adolescentes de 17 años que no tienen computadora en su casa y vivirán la brecha del conocimiento, mientras que hay quien cree que todos la juventud de este país está "perdiendo el tiempo" en las redes sociales y lo cierto es que están marginados.

En todo caso habría que festejar que no hay muerte materna el Distrito Federal desde que hace cuatro años, donde el aborto es un recurso legal para quienes tienen claro que no desean tener un hijo, pero es una tragedia la muerte de dos adolescentes en 24 horas a manos de la crueldad y es una tragedia que un millón de jovencitas se hagan madres sin haberse hecho adultas, educadas, libres y vertiginosas.

Es una tragedia tremenda que haya tantos huérfanos por una política equivocada y tantas viudas anónimas que deben andar deambulando en busca de recursos para enfrentar la vida, tanto espiritual como material, porque la viudez es un estado crítico, porque hay que reorganizar toda la vida, digo, porque en esta sociedad aún se piensa que una mujer debe depender de un hombre siempre. ¿Quién las cuida y las ama ahora?

saralovera@yahoo.com.mx

A Reserva Gobernantes pero no gobierno

Bárbara GARCÍA CHÁVEZ

En nuestro país, el ámbito político gubernamental se esfuerza frenéticamente por parecer democrático e, intrincadamente, buscan la conexión permanente con la justicia y los derechos humanos –por supuesto en sus retóricos discursos- sin lograr la credibilidad ciudadana y mucho menos la práctica efectiva y eficiente de acciones públicas dentro del derecho y la legitimidad que hagan realidad el objetivo fundamental de cualquier gobierno: el bienestar general y el orden común.

Las acciones políticas que indudablemente describen los procesos partidarios en aras de reforzar sus espacios de poder dentro y fuera del ejercicio público, alcanzan dimensiones que impactan todos los ámbitos de nuestra vida, como es la decisión bélica gubernamental, manipulada por intereses de la Casa Blanca del país vecino, por supuesto en acuerdos non sanctum de Calderón con el anterior presidente republicano Bush Jr., que independientemente de la guerra sangrienta e injusta, por sus terribles y mortales consecuencias para los millones de mexicanas y mexicanos que vivimos en el terror incomprensible de vernos en medio del fuego cruzado, el dolor de y la incerteza atroz de un sin futuro para nuestros hijos e hijas; padecemos la falta absoluta de garantías que debe otorgarnos precisamente el gobierno en salud, educación, empleo, vivienda, seguridad y otros.

¿Nuestro derecho a vivir dignamente y con oportunidades para alcanzar la felicidad, se desvaneció sólo por decisión de un señor, de un partido político? ¿Quién y cuándo nos van a restituir lo perdido? Sí, lo perdido: la tranquilidad de las madres cuando sus hijos salen a la escuela o a divertirse con todos los peligros y sentencias de muerte sobre ellos y ellas, las visiones y pesadillas que vivimos en esta neurosis colectiva de terror y violencia, la desesperanza y recelo, porque no alcanzamos a ver el futuro. ¿Quién va a ser responsable? Sin duda es patético, tenemos gobernantes pero no gobiernos.

Hablando de restituir los agravios, habemos a quienes no se nos olvida que el gobierno de Oaxaca, el de la paz y el progreso, el que obtuvo un triunfo incuestionable debido a su promesa de campaña que ratificó en su toma de protesta en diversas líneas.

Cito… “no permitiré la impunidad, y no habrá protección para quienes con sus actos traicionaron la confianza y la voluntad de la gente, desquebrajando así el tejido social del pueblo de Oaxaca”.

Hasta ahora, a casi cinco meses, vemos al operador político, al hombre de URO, Jorge Franco “El Chuqui” considerado el responsable siniestro del operativo del conflicto 2006, como aliado, sí aliado a los poderes coaligados en el gobierno de Gabino Cué, quien como URO, tiene a su hombre de confianza, a su operador, también perverso y manipulador, se trata de Benjamín Robles “Cara sucia”.

Seguimos esperando, el castigo ejemplar, pero hasta hoy, ninguno de los hombres o mujeres del gobierno anterior, responsables de actos atroces, que atentaron contra la legalidad y el orden, que violaron derechos humanos flagrantemente, está siendo investigado seriamente ni se ha iniciado ningún procedimiento que implique responsabilidad penal o administrativa; todo es mediático, engañoso, mentira.

Nuevamente cito a Cué:”…Oaxaca vivía con miedo, miedo de un sistema desigual que fomentaba la diferencia y la exclusión… Miedo a una represión continua, a violaciones a los derechos humanos…

Miedo que se enraizó al ver la libertad del oaxaqueño manipulada de acuerdo a conveniencias políticas, escalando a conflictos de intereses y discursos estériles mientras nos dejaban sin poder otorgar una vida digna a nuestros hijos, forzándonos a buscar otras fronteras para encontrarla”.

Es cierto, difícilmente se puede negar.

Sin embargo, las cosas no han cambiado, antes, los intereses políticos se controlaban y aprovechaban desde el PRI, ahora las expectativas se caen ante el azoro de la ciudadanía al darse cuenta que, sin recato alguno, las conveniencias políticas se ejercen, controlan y aprovechan, desde las cuotas que se arrebatan los partidos coaligados -PAN, PRD, PT y Convergencia- y alguna que otra ONG que se le amansó con algún puesto en el nuevo gobierno democrático.

Habría que revisar el caso sui generis de la aliada sección 22 del SNTE, fuerza esencial del movimiento social de la APPO, que sin su abierto apoyo el resultado electoral seguramente hubiera variado, y recordar otra cita más del aludido discurso de Gabino Cué:“Nunca más el uso de la fuerza pública para reprimir. Nunca más el uso de la fuerza pública para callar demandas sociales”.

De esa asociación que abonó al triunfo de la coalición de la paz y el progreso, sólo quedó, en un cargo de gran importancia política y redención de la lucha revolucionaria, la verdadera revolucionaria, el académico Víctor Raúl Martínez Vásquez, quien aparte de asesorar las políticas que abren los caminos de la democracia, califica a los verdaderos luchadores sociales, teniendo un lugar especial en su corazón y sus recomendaciones, aquellos que fueron perseguidos como él, por el monstruo que ya cayó; por cierto, su esposa lo acompaña en otro frente del gobierno.

Recordemos el cambio de discurso del ahora jefe de asesores cuando la represión a los maestros en febrero pasado, la justificó argumentando que había infiltrados y provocadores… ¿Qué no decían eso los del PRI entonces, en el 2006?

Por ahí, en alguna silla del nuevo gobierno democrático, también se encuentra Fausto Díaz Montes y familia; igualmente, en último momento y bajo presión se nombró a Isidoro Yescas. Los tres catedráticos de la UABJO y consejeros intelectuales de la APPO. Al parecer ya deslindados de su base social revolucionaria.

Los discursos siguen siendo estériles y cínicos, nuestra perspectiva de participación ciudadana en las decisiones públicas que permitan la esperanza de una vida mejor se esfuma, así lo demostró el flamante poder Legislativo con su descarado desinterés a las propuestas enviadas por la asociación civil EDUCA.

Legislativo donde las cuotas de partidos hacen un mosaico de intereses y poderes repartidos que ineficientan y anulan cualquier posible actividad en beneficio de la sociedad.

Cuotas que engrosan los bolsillos de quienes integran la diputación, con beneplácito de sus cercanos por los puestos de “trabajo” conseguidos. Aquí, por supuesto, la fracción parlamentaria del PRI le entró al gran reparto. La reforma va, de todas maneras va.

Qué decir de las dos súper secretarías, habilitadas en grande para dos empresarios exitosos y millonarios:

Uno, José Zorrilla de San Martín Diego, Secretario de Turismo y Desarrollo Económico, gran amigo de la infancia del propio gobernador Cué, pertenecientes ambas familias a “lo mejorcito” de la socialité local, llamada coloquialmente la vallistocracia.

El otro, Netzahualcóyotl Salvatierra López, Secretario de las Infraestructuras y el Ordenamiento Territorial, empresario constructor que alcanza la panacea del éxito adjudicándose contratos millonarios en el gobierno de Diódoro Carrasco y ex presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción.

En ambos casos su experiencia se suscribe exclusivamente al ámbito privado, acostumbrados a pagar todo lo necesario para operar con éxito sus negocios, ahora en la función pública siguen actuando como empresarios, contratan despachos y consultorías a costos escandalosos, en una clara actitud de desprecio y desconfianza del personal de servicio público a quien les disminuyen salarios y prestaciones, ya que a su criterio no responden a lo que implica el servicio contratado y pagado de categoría, incluso, internacional.

Es decir, que la obra pública y la economía del Estado están en manos de ricos administradores, que no saben qué hacer en el ámbito público y no entienden que los recursos públicos son del pueblo no de sus arcas personales. Se requiere servicio, no lujosas propuestas ni políticas patronales. El pueblo que gobiernan es su patrón, no al revés.

Seguir con el rosario de acomodos partidistas sería largo y tortuoso, baste la mención de un Salomón Jara Cruz y Lenin López Nelio del PRD en SEDER, picándose los ojos entre ellos haber quien “ejerce” más presupuesto; a la recién creada Secretaría del Trabajo entregada al PT, sin programas ni planeación; o los puestos medios otorgados a las hermanas Jiménez Valencia del PAN y la lista de nombres que por recomendación de los “aliados diversos” a quien se tuvo que responder, y ahora ocupan puestos de mayor o menor relevancia, por designación de Marcelo Ebrad, Diódoro Carrasco, Javier Corral, Elba Esther Gordillo, entre otras personas.

Pues no, no hay gobierno, hay quienes se ostentan como gobernantes, se acomodan, se cuadran, algunos hasta se someten, pero lo que se dice gobernar…pues no, a pesar que en el multicitado discurso del ahora gobernador de la paz y el progreso -sumiso entonces, impertinente ahora- se comprometió en palabras de Don Benito Juárez García:

“No temáis, pues, que el inmenso poder que hoy se deposita en mis manos, se convierta en un instrumento que os oprima, ni que sirva para favorecer a una familia, a una clase o a un partido.

No oaxaqueños. El primer Gobernante de una sociedad no debe tener más bandera que la ley: la felicidad común debe de ser su norte, e iguales los hombres ante su presencia, como lo son ante la ley.”