domingo, 11 de agosto de 2013

A Reserva Inseguridad e incremento de feminicidios



A Reserva
Inseguridad e incremento de feminicidios

Bárbara GARCÍA CHÁVEZ
El concepto de seguridad pública, se refiere a la cualidad de “seguro”, es decir aquello que está exento de peligro, daño o riesgo, también se entiende como algo cierto, firme e indubitable, por lo tanto la “Seguridad” refiere una certeza, un resguardo hacia las personas y sus bienes materiales.
Por mandato constitucional, la Seguridad debe ser garantizada por el Estado y en un estado democrático como el que se afirma por norma y aún más en airados y pomposos discursos políticos en México, cualquier persona que se encuentre en territorio nacional, tiene el derecho y hasta la obligación de exigirla como un derecho fundamental universal, es decir sin excepción de rangos por raza, nacionalidad, condición social, cultura o género.
La seguridad se inserta en el sentido del orden social, en el que subyacen la paz social, la justicia y el progreso, en este sentido la seguridad es una exigencia social inexcusable, pero sin duda constantemente deficiente, por lo que la sociedad reacciona con indignación pero no con la  suficiente articulación y fuerza ciudadana que obligue a los diferentes niveles de gobierno a actuar en consecuencia.
La pobreza, la marginación, las desigualdades y la muy deficiente educación, frente a políticas publicas inexistentes en materia de seguridad, la inacción criminal de la procuración de justicia, la tibieza de los tribunales y el legalismo desbocado que llena páginas de letras sin ninguna incidencia practica que se traduzcan en mejores condiciones  de la población, sin duda son causa de la desesperanza y de esas reacciones sociales aisladas, difusas y egoístas que merman la capacidad solidaria de indignación, que van generando conformismos de grupo, autismo social que desgasta el asombro  y en consecuencia reduce lo que debería ser una exigencia contundente que obligue al estado a garantizar la vida de sus gobernados y su seguridad.
Esta situación de inseguridad que priva en México y se agudiza en algunas regiones más que otras, que algunos estados se vuelven foco rojo por diferentes fenómenos como el tan aludido narcotráfico, la delincuencia organizada, que se actualiza con el secuestro, el tráfico de infantes, niñas y mujeres, cobro de cuotas a negocios y comercios, situaciones de las que no están exentos los estados más pobres, los del sureste de la república, y en los que además, como es el caso de Oaxaca, se percibe la inseguridad como un golpe a traición, donde los de antes fallaron y los de ahora  no cumplen lo pactado, que quebrantan y desconocen los compromisos asumidos frente al pueblo.
Cierto es que la ausencia de seguridad en Oaxaca, se padece palpablemente por todos los sectores, pero sin duda es mayor en los sectores más expugnables, los más pobres, los indígenas, los desempleados, etc. Sin embargo la trascendencia de la inseguridad, alcanza grados mayúsculos cuando además impacta a la mitad de la población – cuando permea la sensación de que ser mujer implica alto riesgo, cuando ningún estatus las salva, de la violencia y que la muerte las asecha; que ninguna autoridad resguarda su derecho a vivir libres de violencia.  Esta percepción generalizada conlleva drásticas consecuencias sociales que se agudiza por la abierta omisión e impunidad, por el incumplimiento cínico del deber ético y constitucional de proteger y garantizar la vida de las mujeres y su acceso a vivir sin violencia.
La ciudadanía tendría que poder confiar en la congruencia entre lo pedido y lo prometido, entre el deber ser y el hacer del gobierno. No se trata de colores politizados, el gobierno debe, está obligado a proveer bienestar, para lo cual se requiere  preponderantes e imperativos de tal manera que se todo intento delincuencial se vea frustrado, sea por mecanismos de ley, sea por acciones en la prevención y procuración de justicia.
Las mujeres oaxaqueñas viven un estado de inseguridad e incerteza jurídica, que las coloca frente a la inactividad del estado y desprotección de sus derechos fundamentales, como víctimas potenciales de diferentes formas violencia, la más grave y peligrosa la violencia institucional, es clara la ausencia de herramientas eficientes que contribuyan a salvaguardar los derechos de las mujeres, que  las protejan  y faciliten el acceso a la justicia. 
Negar o falsear datos y números, solo demuestra la insensibilidad de los actores de gobierno, su falta de compromiso, incluso su desinterés y desprecio por las mujeres, que por cierto son las mismas que en actos demagógicos las nombran “nuestras mujeres” frente a las que se les suaviza el rostro y les piden el voto o apoyo, e incluso son las que los han legitimado en el poder.
Sera que ahora si con el miedo que ocasiona ver a una y otra y otra asesinada impunemente se le exija no solo con indignación si no con la razón que da el derecho inexpugnable frente a los gobernantes, que los obligue a pasar “del dicho al hecho”
@BarbaraEGCH

viernes, 9 de agosto de 2013

Mare Advertencia Lirika: Feminismo, Hip-hop y Rap



Mare Advertencia Lirika
Feminismo, Hip-hop y Rap
* Estereotipos, desigualdad y derechos de las mujeres su inspiración

Mare Advertencia Lirika es una joven compositora oaxaqueña que ha tendido un puente musical entre el hip hop y el rap con el feminismo, a pesar de que nunca nadie le dijo “qué es eso del género”.
Con discos producidos de manera independiente -Tres Reinas, el demo Mujer Maíz y el tercero Así es esto-, los dos más recientes como solista –Qué Mujer y Experimental Prole-, Mare encontró en los temas que tienen que ver con los derechos de las mujeres, la desigualdad y los estereotipos una fuente de inspiración.
Nadie me enseñó lo del género, dice dibujando una sonrisa. Tampoco tuvo una imagen varonil fuerte en su casa porque su padre falleció cuando era una niña, sin embargo, dice que es el contexto social el que le muestra las diferencias entre unos y otras, “te lo dice la televisión, la publicidad, la calle…”.
Así descubre que el contexto social de desigualdad que viven las mujeres es un fuente de inspiración para sus composiciones desde su experiencia, desde lo que le tocó vivir, desde lo que viven otras mujeres incluyendo aquellas que lo toman como normal y que no detectan, por la costumbre, esas desigualdades.
Primero a través del rap y luego el hip-hop, las canciones de Mare Experiencia Lirika se convierten en una crítica a las cosas que dice no le gustaban, así se encontró con otras personas que pensaban como ella y se sumaban a esa voz de denuncia a través de la crítica mordaz y el sarcasmo.
Lo más difícil en este momento, apunta, es que ha asumido una nueva responsabilidad al darle voz a las mujeres y se siente con el compromiso de seguir por ese camino.
De 26 años de edad, Mare es originaria de la Sierra Juárez, de donde un día emigró su familia, se descubrió sin pertenencia, sin identidad y encontró en el rap una forma de expresarse “decir lo mío, lo que sentía y lo que creía”. Lo mismo pasó más tarde, cuando sin proponérselo, hizo conciencia de la desigualdad entre mujeres y hombres.
Con Experimental Prole, su más reciente producción discográfica, Mare Advertencia Lirika dice que es menos directa en sus letras, ahora es como un juego donde el sarcasmo es fundamental y lo mejor, apunta, es que esas letras salen del contexto del hip-hop, una cultura que no tiene conciencia de género. Así habla del aborto y de los estereotipos provocando en la gente un momento para la reflexión.
Mare sale de entre un grupo de mujeres triquis a quienes acompañó en una marcha, se detiene y saca de su mochila sus discos para mostrarlos a un grupo de amigos. Se le ve orgullosa.
Dice que antes de “un qué espera ganar”, ella se pregunta para qué hace su música, de esa manera indica se aleja de la frustración que le podría ocasionar si buscara reconocimiento artístico, fama o dinero, considerando que es un mercado muy competitivo y difícil donde está en desventaja por ser creadora independiente.
No hago mi música para estar en el top ni pretendo ser la más popular, revela muy seria. Para mi componer música y cantar mi música es una forma de ayudarme a entender lo que sucede en el mundo, me hace sentir bien, me puedo manifestar y puedo sentir la responsabilidad de cantar lo que nadie más va a cantar.
Su mayor ganancia, añade, es abrirse camino, nuevos espacios sin que los haya buscado sino porque algunas personas sienten empatía con sus producciones y esa ha sido su mayor ganancia, una recompensa, para algunas personas pueden ser avances mínimos, para mi son grandes gratificaciones. (Soledad JARQUÍN EDGAR)