lunes, 27 de mayo de 2013

Palabra de Antígona Rechazan Alerta de Género: Décima ocasión


Palabra de Antígona
Rechazan Alerta de Género: Décima ocasión
Por Sara Lovera
Al mensaje político de que no aceptará poner en marcha una Alerta de Género en cualquier parte del país, puesto que el martes pasado rechazaron esa demanda para  Guanajuato y están pendientes dos: Morelos y Estado de México, donde grupos de Derechos Humanos  insisten en solicitarla, tuve que indagar por qué es eso y cómo se lo puede uno explicar. No se entiende.
Primero decir que en la discusión extraordinaria del Sistema Nacional Para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, que esta vez, no presidió el secretario de gobernación  Miguel Ángel Osorio Chong, 20 institutos de las mujeres la rechazaron; ocho se abstuvieron, en tanto que el Distrito Federal, Michoacán y Puebla votaron favorablemente.
Me parece inaudito. Según información confirmada sólo entre enero y mayo en el Estado de México más de 145 mujeres han desaparecido, principalmente en los municipios de Valle de Chalco, Chimalhuacán y Ecatepec.
Cualquier opinión sale sobrando. Cifras semejantes y terribles conocemos de Morelos (más de 400) y cientos en Guanajuato, sólo por mencionar dos entidades. Sabemos también que desde hace tres años que se solicitan estas alertas, en alrededor de 10 entidades, sin resultados.
Vele la opinión preocupante del representante del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU en México,  Javier Hernández Valencia, en un foro denominado Mesa para la Construcción de Consensos sobre Derechos Humanos expresó que:  "Hay una demanda que se ha hecho pública desde hace días, sino semanas, tal vez hasta meses, en la que se ha puesto el tema de debate el feminicidio en Morelos. Déjeme decirle una cosa señor secretario (de Gobierno Jorge Messeguer Guillén) es una curiosa experiencia para mí como funcionario internacional, encontrar en muchos escenarios internacionales que la voz oficial del Estado mexicano, la integralidad del Estado no sólo la Federación, hablan de las bondades de ley y por supuesto de la institucionalidad que se ha construido alrededor de ella".
"Y, sin embargo, en los dos años y medio que llevo acá, encuentro que la ley tiene un candado, porque la percepción desde los gobernante de la declaración de la alerta de género es como si fuera un baldo, como si fuera un error, y se evita entonces poner a disposición y movilizar lo que en la institucionalidad se ha construido para ser más eficaces por evitar el costo político de ser, la primera entidad en la cual se declare la alerta de género. Es como si fuera un pecado de origen, en el que nadie quiere caer y eso ha atado de manos, de pies, vendado de ojos, amordazado, taponado los oídos a nuestra construcción institucional".
El representante de la ONU parece un mago. Parece haber dado en el clavo. Investigué y ¿saben lo que pasó? Que el ejecutivo de Guanajuato envió una carta al Instituto Nacional de las Mujeres, señalando que ha iniciado un programa de fondo para atender el problema de la violencia feminicida; que está a punto de resolver muchos casos, que ya tiene a todo su gabinete actuando…pienso que eso hizo hace tres semanas, pero en público, el gobierno de Hidalgo. No dudo ni tantito que lo mismo digan otros gobiernos.
Es posible, me pregunto ¿qué todo sea política?. Que nadie quiere tener el costo político de que sea el gobierno central quien mandate esta situación. Es claro que tenemos gobernadores e institutos locales, capaces de engañarse a sí mismo, de inventar que hacen, cuando no hacen.
El sorprendido y audaz representante de la ONU dijo más, sobre todo porque la Comisión Independiente de los Derechos Humanos de Morelos ya está gestionando su queja ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos que preside Emilio Álvarez Icaza.  Hernández Valencia afirmó que todo es contradictorio que "la legislación que presumimos en escenarios internacionales y que nunca hacemos funcionar, eso es como tener un Lamborghini guardado en un desván de vacas, perdiendo una enorme oportunidad. Creo que hay ahí cosas que suponen no sólo decisiones en el estado Morelos sino también, ojalá, decisiones en la Federación. Es una bonita pieza de arquitectura barroca que nos sirve cuando mucho, cuando las emergencias están ahí y eso, para lo que se diseñó (la ley), no permite que la utilicemos".
Sus palabras están grabadas no sólo por los periodistas de Morelos sino por otras personas de la Sociedad Civil. Ahora resulta que inmediatamente después de la mesa de debates sobre derechos humanos, el Secretario de Gobierno de Morelos, anunció que analizarán los informes y, ahora sí, estudiarán la posibilidad de solicitar la Alerta de Género. Pamplinas, no le queda de otra tras la crítica. Pero, dicen algunas feministas indignadas, que vigilarán, tras tomarle la palabra. Eso no libra a nadie de la queja ante la CIDH.
En el caso de Guanajuato, dijo la directora de las Libres, Verónica Cruz, que se irá al amparo. Al cierre de este comentario todavía no se conocen las razones de la negativa.
Pero algo más. Un brillante documento didáctico elaborado por el Centro de Estudios para el Adelanto de las Mujeres y la Equidad de Género de la Cámara de Diputados, dice que el procedimiento para la emisión de la declaratoria de alerta de violencia de género se inicia con una solicitud de investigación, que puede ser enviada incluso por correo postal a la Secretaría Ejecutiva del Sistema. Que esa solicitud tiene que cumplir con requisitos como nombre, domicilio del solicitante y carácter con el que actúa, como institución u organismo de la sociedad civil. Sencillo.
Pero los solicitantes deben demostrar que en un territorio determinado (delimitación territorial) existe violencia sistemática contra las mujeres, etcétera, que son de orden común, que existe un contexto de impunidad o permisibilidad social y que la violencia proviene de un conjunto de conductas misóginas…etcétera.
Esto es que la tarea del gobierno tiene que hacerla esa institución especializada en Derechos Humanos o civil. O sea que los requisitos son inauditos. Es probable que al tema político, se agrega esta barbaridad, sólo producto de esta deformación legislativa y aberrante, excesivamente precisa en leyes inútiles, que acaban siendo el maravilloso pretexto del Sistema, ese de prevención y atención, y de los gobernadores para decir que no.
Estoy alucinada con el exceso de reglamentación que se ha promovido, para algo tan evidente. No sé en qué momento este exceso, producto de mentes muy complicadas e ineptas, esté jugando en contra de la evidencia. No en vano me comentó una amiga, que van a cambiar semejante enredo. Sería bueno. Porque de tanto querer suplantar las tareas que sólo son del gobierno, quien haya hecho ese reglamento, quiere entrar al oscuro entramado de la ley que protege al sistema, la misma que usó en manos de Lutero a la Iglesia, como se dice, creo su propio cautiverio. Ahora entiendo que no, que será muy difícil esta empresa y que siempre es mejor la movilización y la denuncia. Mientras esperamos a ver qué pasa con las siguientes peticiones que están en puerta.
Antes de irme diré. Eso ya está pasando con el exceso de reglamentación que ha creado la figura del delito de feminicidio. Es posible que se enredará tanto que no habrá forma de comprobarlo. Mientras seguirán desapareciendo y muriendo mujeres asesinadas. Pero, me dirán, se trata de hacer visible el problema. ¿Será? Yo creo que es visible y preocupante. Las expertas debían saber que hoy lo que urge es acción política.
Veremos

Mujeres y política Las trampas de la ley


Mujeres y política
Las trampas de la ley

Soledad JARQUÍN EDGAR
En un país como el nuestro, en una entidad como la nuestra, elaborar “recetas”, con definiciones científicas, explicaciones de cada uno de los pasos que se deben dar - que pueden ser cinco o más de cien-, como mecanismos para resolver problemáticas donde lo que está en riesgo es la vida de las personas y en específico de las mujeres, simplemente parecen operar en contra de los supuestos objetivos para los que han sido creados.
Un ejemplo concreto y real es que a casi 50 días del asesinato de Dafne Denis Carreño Bengochea, el “presunto” feminicida Alejandro Enrique Rivera López, todavía no declara, porque supuestamente está delicado de salud.
Desde el asesinato de Dafne Denis reportado por los medios de comunicación el 10 de abril, la vida de otras siete mujeres han sido terminadas mediante esta violencia en Oaxaca. Pero a nadie parece indignarse de verdad excepto a las propias familias que deben ser “tolerantes”. Eso sin contar el altísimo número de casos donde los señores asesinos ni siquiera son detenidos. El colmo, es que el presunto responsable de haber apuñalado en varias ocasiones a Dafne, me refiero a Alejandro Enrique Rivera López, dentro de su departamento, quien amenazó a las vecinas cuando ella pidió auxilio, que fue detenido por policías a unos metros del lugar donde habría cometido tan horrendo crimen, con un cuchillo en mano, todavía no declara porque está delicado de salud…¿qué tal?
Primero hablaron de defensa propia, luego de que tenía problemas mentales, luego que está delicado de salud porque el mismo, frente a los policías, se lesionó el cuello, pero fue tan benévolo con él mismo como no lo fue con su ex novia…bueno, esas son las trampas de las que debemos hablar, de esos mecanismos de papel que sirven para unos pero no para todos ni mucho menos para todas.
No se trata de vivir en la arbitrariedad, ni de actuar conforme al criterio de una y otra persona, o para satisfacer la voluntad de unos cuantos ni mucho menos los caprichos de un grupo determinado. Pero, a veces, hay tanta falta de funcionalidad en todos los ámbitos de la vida cotidiana, tantos trámites, tanta burocracia que una empieza a sospechar qué detrás de cada uno de estos actos sigue como la vigencia y muestra su mejor estado de salud el patriarcado.
Lo peor, explica la feminista y periodista Sara Lovera, el problema es cómo muchas de esas leyes, esos reglamentos, son hechos para, al final, actuar en contra de nosotras mismas y hoy estamos viviendo esos resultados. Se pidió, porque se pensó que eso resolvería el problema se tipificara como delito (autónomo) el feminicidio, pero hoy resulta una muy cómoda camisa, casi hecha a medida de los servidores públicos de todos los niveles y de todos los poderes, que parece que se ponen a limpiar frijoles y a escoger “este sí y este no”. Entonces en lugar de 200 casos de asesinatos de mujeres (por cierto los ocurridos en lo que va de esta administración gubernamental de Gabino Cué) se les hará fácil decir que no son tantos, que realmente sólo un porcentaje son feminicidios. ¿Y…? ¿Acaso no están para salvaguardar la vida de las personas?
Para tipificar el feminicidio pasaron años. La primera propuesta sobre el tema fue puesto ante el Congreso local por el Instituto de la Mujer Oaxaqueña en tiempos de Ulises Ruiz, hace unos seis años. Finalmente se aprobó en agosto pasado y no la propuesta primera del IMO sino otra propuesta, esta vez elaborada por el nuevo IMO, del IMO del gobierno democrático, que rechaza el autoritarismo... En 2007, la entonces titular del IMO, Norma Reyes Terán, sugirió que se solicitara una alerta de género en la zona triqui, pero nada pasó, como nada pasa ahora.
Las truculencias burocráticas y las ineptitudes de algunos servidores públicos se repiten. Son como magos sacando conejos de sus chisteras para entretener al público. Con toda calma, apareció el más lento de todos los organismos de gobierno, me refiero a la cámara de diputados local –donde desde enero pasado el quehacer principal era buscar presidencias municipales, así que las tortugas se volvieron chapulines -.
Este lento aparato de gobierno pidió el 19 de abril a Arturo Peimberg que solicitara la alerta de género para Oaxaca. El aplauso fue generalizado ¡Bravo! ¡Un conejo! El “ombudsman” tomó nota, consultó el oráculo y  casi ocho día después hizo su tarea, pero… ¡Oh, oh! En lugar de conejo sacó una flor porque el mensaje estaba equivocado.
A pesar de todo, otra vez aplausos y bravos. Peimberg como titular de la DDHPO envió la solicitud, como decía el mandato del Congreso, “al titular de la Secretaría de Gobernación del Gobierno Federal”. Una tras otra…
Quien ya leyó el Reglamento de Alerta de Violencia de Género, le tuvo que decir al oído que el receptor estaba equivocado, que no era a Miguel Ángel Osorio Chong a quien se debía destinar el documento sino a la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres. Otro organismo sin pies ni cabeza donde tarde o temprano se detiene todo y vuelve la calma chicha. Sabemos que Arturo Peimberg enderezó el error que le transmitieron desde el Congreso, el conejo no salió tomado por las orejas sino de las patas. Lo cierto es que hoy la ciudadanía, la preocupada por el altísimo número de asesinatos que se cometen contra mujeres en Oaxaca,  no sabe qué  pasó con la solicitud presentada por el titular de DDHPO.
Todo esto a pesar de que hoy sabemos que esos llamados solicitando la Alerta de Género no sirven para nada, como sucedió esta semana con el caso Guanajuato, donde las titulares de 20 entidades lo rechazaron, ocho se abstuvieron y ya saben solo tres aprobaron: Distrito Federal, Michoacán y Puebla, según se informó. ¿Y cuál fue el papel de la titular del IMO, Anabel López? O se abstuvo o lo rechazó. Ella sabe.
Así que la burocracia del género, toda una institución, sigue recibiendo mandatos del patriarcado, enredando las cosas con definiciones y reglamentos que luego nadie puede alcanzar y entreteniendo al público con esos chispazos mágicos que de vez en cuando nos regalan, acompañados de la “declaracionitis” de los titulares, una enfermedad severa que padece el sistema de gobierno.
Pero esta burocracia de reglamentos y leyes, que dejan rendijas para que se gesten toda clase de trampas, sigue, como hemos visto, obstaculizando la paridad en los partidos políticos; sigue obstaculizando el bienestar social que se interpreta en su máxima expresión en cocinas comunitarias y en apoyos miserables para las madres solteras por tres meses o cuándo ya se murieron como ahora lo hace el gobierno de Enrique Peña Nieto, además, claro está en la falta de justicia, como podemos ver pasa todos los días.
El Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) hizo que los partidos políticos corrigieran sus listas para cumplir con la cuota de género. Y todo esto ocurrió la noche de este viernes, a última hora, es decir, veremos qué paso, lo que sí es que tuvieron que bajar a más de uno. Este sábado sin recato alguno empezó Joel Castillo del PRI su campaña, y por populista más que por católico, empezó con una misa en San Bartolo Coyotepec, como éste son los diputados que luego se amarran el dedo y piensan que los derechos de las mujeres tienen que ver con el demonio (por ignorantes, claro está).

@jarquinedgar
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