domingo, 26 de septiembre de 2010

La desigualdad de género tiene remedio

A don Raúl Vera, por reconocida lucha por los derechos humanos

Soledad JARQUIN EDGAR

La diferencia entre el ser mujer y ser hombre debería basarse sólo en el sexo, es decir, los componentes biológicos, anatómicos, fisiológicos y hormonales. Por lo demás tendríamos que ser iguales. Sin embargo, no todas las personas saben que la diferencia construida de acuerdo a la conveniencia social, la que asigna determinadas tareas a las mujeres y a los hombres, es la que provoca la desigualdad y la permanente violación a los derechos de las mujeres.

Diferencias que abren las brechas de la desigualdad, como ocurre en el acceso a la educación, a la salud, a decidir sobre sus cuerpos, a vivir libres de violencia, a considerar a las mujeres seres inferiores a los hombres, por citar algunos ejemplos; pero que no son percibidas por muchas personas porque resulta “normal” la concepción que de estos hechos tiene la mayoría de las personas por aberrantes que resulten.

Sin embargo, está comprobado por las Ciencias Sociales a propuesta de las feministas que negar estos y otros derechos que favorezcan el avance de la mujer, provoca más pobreza, más violencia, más muertes por enfermedades prevenibles que se reflejan en la falta de desarrollo de toda la población y no sólo de las mujeres.

Oaxaca es una de las entidades con mayores rezagos que a veces consideramos sólo ocurren entre las comunidades con características rurales o indígenas. Lo cierto es que los efectos siempre negativos de las diferencias provocadas por esta desigualdad prevalecen también entre las poblaciones urbanas.

Esas desigualdades fueron evidenciadas en la ciudad de Oaxaca por la regidora independientes de Equidad y Género, Bárbara García Chávez, al presentar ante el Cabildo un punto de acuerdo para que, por primera vez en la larga historia de esta ciudad, el gobierno municipal considere recursos específicos a fin de reducir las brechas de la desigualdad entre las mujeres y los hombres, es decir, poner dinero a todos los rubros de la administración pública para que las mujeres tengan acceso real y no de palabra a sus derechos fundamentales.

Es evidente que muy pocos gobernantes y funcionarios de ambos sexos entienden qué se plantea cuando se habla de presupuestos públicos construidos desde la perspectiva de género, situación que no justifica a quienes tienen la responsabilidad de gobernar con apego a lo que establecen las normas, que finalmente deben regir todo ejercicio de gobierno, así como también la actuación de la parte gobernada y me refiero específicamente a lo que dice el Artículo 4º Constitucional, pero hay muchos otros.

Así, la desigualdad de género resulta “normal”, invisible e imperceptible para un importante número de habitantes y, peor aún, para quienes gobiernan. Pero tendríamos que decir, por ejemplo, que en esta ciudad de Oaxaca conocida por su riqueza cultural hay personas analfabetas y, lamentablemente, el 75 por ciento de esa población analfabeta son mujeres y que de casi 50 mil personas más que tienen su educación básica incompleta, sí adivino, el 57 por ciento son mujeres. Un número importante de esas mujeres (para no parecer exagerada al decir que todas o casi todas) hoy tienen entre 20 y 25 años en promedio, enfrentan toda clase de violencias, seguramente se embarazaron siendo adolescentes, tienen empleos mal pagados o “viven” del empleo terciario y muchas de ellas padecerán o padecen enfermedades que debieron prevenirse pero por falta de educación no fue posible, otras habrán muerto o morirán durante sus embarazos, partos o después del parto o abortos clandestinos y así sucesivamente… situación que lleva a repetir esquemas de pobreza y marginación en sus hijas que ahora tienen entre uno y cinco años de edad.

Pero como es invisible e imperceptible por cotidiano o común, cuando se la regidora de Equidad y Género hizo el planteamiento de presupuestos públicos con esta visión incluyente de las necesidades de las mujeres –originadas por la construcción social, claro está- no faltó quién se rasgara las vestiduras.

Sin duda, desde mi particular punto de vista, hay dos teorías frente a la actitud asumida por quienes pretendieron dilatar el proceso de aprobación del punto de acuerdo para el Proyecto de Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos con perspectiva de género para el ejercicio 2011: por un lado la ignorancia de lo que planteaba el documento a pesar de que lo tuvieron previamente en sus manos, pero como remanentes del sistema educativo llegaron a la Sesión de Edilicia sin hacer la tarea. A lo anterior, se agrega la oposición permanente e interiorizada al avance de la mujer y que en feminismo se llama machismo, que junto con el patriarcado, el sexismo y el androcentrismo son las bases en que se funda la desigualdad de género.

Una segunda teoría son los efectos de la cruda realidad para muchos políticos y que origina la oposición por la oposición, el revanchismo, porque lo que menos interesa es la población. No debemos olvidar que muchos regidores y concejalas responden a los mandatos de quienes están detrás del poder y me refiero específicamente al presidente municipal con licencia José Antonio Hernández Fraguas, quien desde marzo pasado solicitó permiso para incorporarse a la campaña del candidato priista Eviel Pérez Magaña.

Las cosas no resultaron como habían previsto en el PRI. Gabino Cué abanderado de una coalición entre la derecha y la supuesta izquierda ganó la elección, historia ya conocida. El rebote electoral permitió a Hernández Fraguas ser hoy un diputado plurinominal electo y por indigno que parezca a la ciudadanía, Fraguas es alcalde con licencia y diputado plurinominal electo al mismo tiempo. Es él, entonces el poder tras el trono y es a él a quien se le consulta lo que se aprueba o no en el Cabildo, lo cual se hace desde la subjetividad y no desde la conveniencia para la población, la cual tendría que ser el objetivo de todo gobierno. El resultado de estos caprichos es el desastre total en todos los sentidos.

Esas dos teorías son evidentemente las dos razones que impiden mirar lo que podría ser bueno y trascendente para un gobierno. Durante 80 minutos se discutió si aprobaban o no el punto de acuerdo, se criticó si había sido consensado o no, se habló de que el propósito era loable (porque para algunos concejales las mujeres merecen buenas intenciones y no derechos), otros sintieron pasos en la azotea personal porque han sido acusados de violentar a sus parejas e hijos y otras han sido violentadas por sus parejas. El tema hirió la actuación pública y personal, era claro y evidente, así que confundidos todos y hasta hartos de tanta verborrea, decidieron aprobar y volver el documento a la comisión de Equidad y Género, sin que se dieran cuenta de lo que hicieron. El documento ya fue analizado por esa comisión y el resto de las concejalas que aportaron algunas acciones.

Lo cierto y evidente que en Oaxaca se requiere aplicar presupuestos públicos con perspectiva de género y una política tributaria diferente, como una medida para terminar con esta lacerante pobreza y esta falta de desarrollo, que ya vimos no es casual y que se palpa todos los días en la ciudad de Oaxaca: las estadísticas sobre este hecho son oficiales.

Lo que sigue es que el próximo gobierno municipal encabezado por Luis Ugartechea, producto de la coalición derecha-izquierda, asuma esa responsabilidad y no actúe bajo el concepto retrógrado de borrón y cuenta nueva. A veces, como en este caso, bien vale la pena mirar este trascendente trabajo presentado por la regidora de Equidad y Género, Bárbara García Chávez.

Del dicho a los hechos

Dice don Felipe Calderón, el señor de la guerra, esta especie de tlatoani del canal de los estrellados, que en octubre las y los trabajadores de la prensa tendremos un plan de protección. Según los dichos de los integrantes del Comité de Protección a Periodistas, que se reunieron con él esta semana, el compromiso es buscar garantías para el ejercicio libre de la profesión de informar.

Tendrá entonces que hacer algo rápido para que no vuelvan a ocurrir actos de intolerancia como el sucedido este mes con el suplemento Todas cuya edición no le gustó al gobierno federal, representado por la titular del Instituto Nacional de las Mujeres, que se siente dueña y señora del suplemento porque había un acuerdo comercial con la casa editora del diario donde circulaba el suplemento Todas, sin duda hay que tener dignidad para trabajar o colaborar con medios como ese dirigido por una burbuja de señores que pueden cambiar la libertad de expresión y de prensa por un costal de dinero.



viernes, 24 de septiembre de 2010

Con la venda en los ojos...


Soledad JARQUIN EDGAR

Pensaba escribir una carta para decirle al Sr. Felipe Calderón cómo anda este país. Porque tal parece que su visión es completamente distinta a la que vemos todos los días quienes no estamos dentro de su carrusel. Tal parece que no se entera de nada, tiene el síndrome que le dio a su antecesor y que padecen la mayoría de los gobernadores de los estados, senadores y diputados de todos los partidos políticos, salvo sus rigurosas excepciones, pero son tan poquitos que luego se piensa que esa pequeña parte es la que está equivocada. Por supuesto también sufren esa grave y ya no rara enfermedad, los presidentes municipales, como el de Oaxaca que se da el lujo de tener dos huesos en la boca y no roer ninguno, pero tampoco deja que otras personas hagan lo suyo; él, está visto no sufre el caos de desgracias que vivimos todos los días, también está subido en su carrusel.

No tengo claro qué le dicen los colaboradores y asesores a estos gobernante, porque de otra manera no se puede entender, a menos, claro está, que aceptemos que Felipe Calderón, los gobernadores y los legisladores, además de todo el sistema judicial del país, tienen un trastorno mental, de otra forma, insisto, no se puede explicar lo que sucede.

No se preocupe señor Presidente, el país avanza…los reportes señalan que hemos superado la crisis financiera… ¿pobres el 47.4 por ciento de los mexicanos? No, eso es ser pesimistas, porque no vemos el otro porcentaje, hay 52.6 por ciento de personas que viven al otro lado de la franja de la pobreza. Acaso no tenemos al rico más rico del mundo en México. Este es un ejemplo que bien podría encajar en el nuevo reality show de las televisoras: Iniciativa México.

Los asesores, los que le hablan al oído a Felipe “El Valiente” Calderón insisten en decirle: Señor Presidente le vamos ganando la guerra al narcotráfico, ya tenemos a los principales cabecillas… Bueno, aunque también se nos fugaron unos cuantos. El saldo es blanco señor presidente, la gente que murió en la jornada de lucha contra el crimen eran delincuentes, eso incluye a las tres mujeres que encontraron con el tiro de gracia y con huellas de tortura en Pénjamo, Guanajuato…Si fueran personas honestas nada les habría pasado, seguro tenían algo que ver… usted tranquilo señor Presidente.

Sr. Presidente le tengo que decir que asesinaron a otro periodista…Se llamaba Luis Carlos Santiago Orozco, era fotógrafo de El Diario de Juárez... El muchacho, sí, señor Presidente tenía 19 años, era como dicen en el argot periodístico una joven promesa. ¿Cuántos van? ¿Periodistas o delincuentes…? Fue un chiste señor Presidente. Este año han asesinado a 14, son pocos en relación con todos los demás que han muerto por su guerra señor Presidente. No se preocupe, las manifestaciones de indignación no llegarán hasta sus oídos, basta con qué dé esta declaración si alguien le pregunta, así que lleve la tarjetita por si acaso.

Ya que estamos en este tema señor Presidente, pues se lo tengo que decir, Lydia Cacho recibirá en Londres el Premio Internacional al Escritor Valiente, por parte de una organización denominada PEN. Se lo digo porque habrá declaraciones señor Presidente. Claro, ese golpe nos toca menos que a Kamel y a Marín. No recuerdo si también le dije que otro periodista de Oaxaca, Pedro Matías también recibirá un premio en Alemania, casi por lo mismo ¿pederastas? No, no, perdón, el se lo ganó por un asunto de violación a los derechos humanos. Eso también generará información en Europa, ya sabe les encanta, pero de ahí no pasa, no hay de qué preocuparse.

Otro asunto: Volvió a la prensa “el tema” de la guardería ABC de Hermosillo, una pena señor Presidente, ya teníamos todo resuelto. Ya veremos cómo cambiar el tono de las cosas, algo pasará.

También debo decirle señor Presidente que surgieron algunas críticas por el gasto hecho con motivo de los festejos del bicentenario. Lo que creemos es que son apátridas esos personajes y los medios que publican esas declaraciones. Qué mejor inversión de tres mil millones de pesos para conmemorar la Independencia de México. Como si este país no lo mereciera. Lo que si se le agradece señor Presidente es el puente, nadie protesto, excepto los apátridas, como siempre.

Hay otros problemas menores Presidente, me refiero a que en Oaxaca no termina la violencia entre la etnia Triqui, pero le digo son problemas menores, ahí las baleadas son mujeres, no se preocupe. Lo bueno es que Gabino ya coincide bien con usted: dice que la lucha anticrimen es responsabilidad de todos (qué bueno que no dijo todas).

Como verá usted, hay calma señor Presidente. Se le ofrece algo más… no qué bueno pienso salir estos dos días con mi familia… iremos a Europa los niños quieren ir al centro de diversiones de Disney pero el de París. Gracias, nos vemos el lunes.

¡Por eso! como dicen en el istmo es que necesitamos escribirle cartas a Felipe Calderón para decirle que este país está patas arriba, digo pensando en que seguramente está mal informado. Hay que decirle que las madres de la guardería ABC exigen justicia y castigo a los responsables de la muerte de sus hijas e hijos, todos ellos inocentes, como muchos otros de los crímenes que se cometen en México como resultado de la guerra contra el narcotráfico, como sucedió en estos días con las tres mujeres, allá en Guanajuato y el asesinato de otro trabajador de los medios de comunicación. Cosas que al “señor Presidente” parecen no importarle, pero que a la gran mayoría de las mexicanas y mexicanos sí nos importan.

Es necesario decirle a Calderón que el gasto hecho para el bicentenario resulta demasiado, considerando que hay millones de personas viviendo en extrema pobreza, sin servicios públicos, analfabetas, sin las condiciones de igualdad consagradas en la Constitución mexicana. Todo esto, señor Calderón resultado de la corrupción, de los actos ostentosos y el dispendio de los recursos públicos. Hace unos días le decía a un amigo que por cada peso sustraído de las arcas públicas para actos no públicos sino para asuntos personales, que se roban, pues, lo que va de por medio es la vida de un o una mexicana. Sólo es eso. Tal vez tampoco le interese saber.

La ONU y las Triquis

Yo, como muchas personas pensamos que el conflicto en la etnia Triqui tiene sin cuidado a muchos funcionarios públicos: estatales y federales, lo que sucede ahí es resultado de actos de corrupción, de componendas políticas que fueron mermando la vida de esa comunidad hasta llegar al grado que hoy conocemos y que frente a la omisión de las instituciones puede llegar a ser aún más catastrófica. Repito y vuelvo a repetir, la peor parte se la llevan las mujeres, la carne de cañón, el botín de una guerra interna: lesionadas con toda clase de armas, violadas, despojadas de sus bienes y hasta asesinadas, no sin antes sufrir tortura.

Valdría mucho la pena que las mujeres triquis, el propio gobierno el que sale y el que va a entrar, las y los integrantes de la LXI Legislatura, (los que se van se llevan muchas deudas en su conciencia) y, aunque es mucho pedir, también Felipe Calderón, conocieron la Resolución 1325 emitida hace justamente 10 años por el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas. Algunas personas, sesudos claro está como los asesores de Felipe y seguramente de Ulises, pensarán que la resolución habla de “conflictos armados” y hasta pensarán que se trata únicamente de conflictos entre países. Peor aún, a pesar de todo, habrá quien diga que es un viejo problema y que no es un conflicto armado, aunque es evidente hay armas, personas lesionadas y asesinadas, con la consecuencia de cientos de viudas y huérfanos.

Sin embargo, la Resolución 1325 también podría aplicarse en casos de “guerras internas”, como la que vivimos ahora en la triqui y hasta en el país, me refiero a la guerra de Felipe a la que nos suma con banal alegría el señor Gabino Cué, que de esta forma se alinea.

La Resolución 1325 expresa su preocupación por el hecho de que los civiles, y particularmente las mujeres y los niños, constituyen la inmensa mayoría de los que se ven perjudicados por los conflictos armados… Reafirma, además, el importante papel que desempeñan las mujeres en la prevención y solución de los conflictos y en la consolidación de la paz, subrayando la importancia de que participen en pie de igualdad e intervengan plenamente en todas las iniciativas encaminadas al mantenimiento y el fomento de la paz y la seguridad…Así, entonces, el Consejo de Seguridad de la ONU expresa su voluntad de incorporar una perspectiva de género en las operaciones de mantenimiento de la paz…

El Estado Mexicano, por tanto, está obligado a adoptar medidas especiales para proteger a las mujeres y las niñas de la violencia por razón de género, particularmente la violación y otras formas de abusos sexuales, y todas las demás formas de violencia en situaciones de conflicto armado.

Subraya la responsabilidad de todos los Estados de poner fin a la impunidad y de enjuiciar a los culpables de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, especialmente los relacionados con la violencia sexual y de otro tipo contra las mujeres y las niñas y, a este respecto, destaca la necesidad de excluir esos crímenes, siempre que sea viable, de las disposiciones de amnistía. Eso sólo por citar algunas de las obligaciones señaladas a los Estados en la Resolución 1325.

Por otra parte, la Resolución la 1820 emitida en 2008, fundamentada en el Documento Final de la Cumbre 2005 de eliminar todas las formas de violencia contra la mujer y la niña… También basada en los compromisos enunciados en la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, así como los contenidos en el documento final del vigésimo tercer período extraordinario de sesiones de la Asamblea General titulado “La mujer en el año 2000: igualdad entre los géneros, desarrollo y paz para el siglo XXI”, especialmente los relativos a la violencia sexual y a las mujeres en situaciones de conflicto armado, entre otros acuerdos.

Dicha resolución (1820) plantea la iniciativa interinstitucional “Las Naciones Unidas contra la violencia sexual en los conflictos”, para concienciar sobre la violencia sexual durante los conflictos armados y después de ellos y, en última instancia, para ponerle fin.

Así se reconoce la violencia sexual, cuando se utiliza o se hace utilizar como táctica de guerra dirigida deliberadamente contra la población civil…y constituir en algunos casos un impedimento para el restablecimiento de la paz.

Señala que la violación y otras formas de violencia sexual pueden constituir un crimen de guerra, un crimen de lesa humanidad o un acto constitutivo con respecto al genocidio, destaca la necesidad de que los crímenes de violencia sexual queden excluidos de las disposiciones de amnistía en el contexto de los procesos de solución de conflictos, hace un llamamiento a los Estados Miembros para que cumplan con su obligación de enjuiciar a las personas responsables de tales actos, y garanticen que todas las víctimas de la violencia sexual, particularmente las mujeres y las niñas, disfruten en pie de igualdad de la protección de la ley y del acceso a la justicia, y subraya la importancia de poner fin a la impunidad por esos actos como parte de un enfoque amplio para alcanzar la paz sostenible, la justicia, la verdad y la reconciliación nacional.

Entonces no hay más, la conclusión es que es necesario actuar para proteger a las mujeres, si no pueden que llamen al personal experto de la ONU, que trabajen con las mujeres de todos los bandos en la construcción de un acuerdo de paz. Por lo pronto, el Estado Mexicano no ha cumplido y los funcionarios que se han enriquecido a placer son tan responsables como los pésimos líderes triquis que siguen castigando al único gancho de proselitismo y victimización que tienen en sus manos: las mujeres.

Por eso, digo, el conflicto triqui no es problema menor señor Calderón, aunque así le parezca a algunos funcionarios locales ocupados en otras cosas, esas sí de menor importancia, algo tienen que hacer, si no pueden como dijo el señor Alejandro Martí, pues renuncien.

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