domingo, 6 de octubre de 2013

A Reserva Oaxaca colgada en las “glorias” de la pobreza



A Reserva
Oaxaca colgada en las “glorias” de la pobreza

Bárbara GARCÍA CHÁVEZ
En América Latina se concentran los países del mundo con los más altos niveles de desigualdad. De acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, México destaca con una situación crítica, aún más que El Salvador y Perú. Mientras  hay 15 mexicanos en la lista de los hombres más ricos del mundo, los índices de pobreza alcanzan a casi 52 millones de personas, 21.2 millones en pobreza alimentaria, más de 20 millones sin empleo, 14 millones de éstos se han colocado en el comercio informal y 10 millones de jóvenes están sin escuela, sin trabajo.

La inequitativa distribución de la riqueza en México concentra al 44 por ciento de  trabajadores y trabajadoras con ingresos por debajo de los salarios mínimos mensuales, sólo cuatro millones de trabajadores, que representan el 26 por ciento de los empleos formales en el país, reciben más de cinco salarios mínimos según cifras del INEGI.

Subsiste el aberrantemente binomio población indígena-pobreza extrema: más de tres cuartas partes de la población indígena vive en 300 de los municipios considerados de alta y muy alta marginación; se reconocen fácilmente en los estados del sureste  de la república. 

La pobreza no solo se reduce a los insuficientes o nulos percepciones económicas, la pobreza es multidimensional porque reduce las capacidades  de realización de determinadas libertades básicas, valiosas para dignificar  al ser humano.

La pobreza reduce o cancela de facto el reconocimiento de los derechos humanos restringiendo la exigibilidad de la actuación del Estado que los debe garantizar y que solo se presenta como obsequiador asistencialista en acciones que son usadas para la foto de un ejercicio ofensivo para la democracia y la justicia social.

El desconocimiento de los derechos fundamentales son perversamentes, cómodos, convenientes y disfrazan la obligación de Estado por el asistencialismo que se traduce en dádiva o caridad,   -si lo que te doy lo consideras ayuda, como un acto de bondad, entonces seré tu benefactor y me aclamarás cuando regrese, y además votarás por mí-.

El economista argentino Zamagni afirma que hay un punto crítico en las sociedades de América latina, que viene desde los tiempos de la colonia, y es la cultura de la inequidad social. "Es algo que está instalado en la matriz cultural de estos países", abona a la cultura de la miseria, la gloria del tata que da y la ignominia de quien estira la mano para que le den -lo que sea su voluntad-.

Oaxaca, estado mexicano del sureste pobre del país, no ha podido sacudirse los orígenes, síntomas y estragos de su atraso y brechas de desigualdad ensanchadas por sus conflictos sociales e inacción, y cuando menos ineficientes políticas públicas.

Mantiene los niveles más bajos de educación escolar; 16 de cada 100 personas de 15 años y más no saben leer ni escribir, de las que más de la mitad son mujeres e indígenas. En el ámbito nacional son siete de cada 100 habitantes. La escolaridad es de 6.9 (solo la primaria); en el país es 8.6 el promedio (más de segundo de secundaria)

En el país seis de cada 100 personas hablan alguna lengua indígena; en Oaxaca  34 de cada 100 personas son indígenas, hay regiones hasta con el 31.7 por ciento de analfabetismo, es el caso de las regiones de la Cañada, Mixteca y Sierra Sur.

Situación que reconoce el gobierno actual en documento oficial “Avances de la Educación”, donde expresa que “la alfabetización es un derecho humano, un recurso para la autonomía personal y un factor de desarrollo social y humano. Es un aspecto central en la educación de base para todos; es esencial para erradicar la pobreza, reducir la mortalidad infantil, detener el crecimiento demográfico, instaurar la igualdad entre los sexos y garantizar el desarrollo sostenible, la paz y la democracia...”

El círculo de la pobreza se mueve en la experiencia de que los padres-madres alfabetizados enviarán con más facilidad a sus hijos e hijas a la escuela; Oaxaca presenta un rezago significativo con el resto de las entidades. Existen dos millones 835 mil 806 jefes y jefas de familia, de las cuales el 18 por ciento no tiene escolaridad, solo el 66% cuenta con educación básica, ocho por ciento con estudios de media superior y el nueve por ciento tiene un grado en educación superior.

Este rezago educativo se acentúa en las mujeres ya que del total de jefas de familia el 28 por ciento no tiene ninguna escolaridad, mientras que del total de jefes sólo el 15 por ciento carece de estudios. 

Desde otra óptica, la pobreza se disfraza con declaraciones demagógicas de las que da cuenta Pedro Matías en la revista Proceso del 28 de septiembre pasado, donde destaca respuestas “insólitas”  del secretario estatal de Desarrollo Social, Gerardo Albino González, que luego de precisar que Oaxaca cuenta con 133 municipios con pobreza y pobreza extrema, informa que “…el Fondo Oaxaca ha colocado, de diciembre de 2010 a la fecha, mil 693 millones de pesos, de los cuales 84 por ciento ha destinado al Programa de Reactivación Económica… que ahora está destruyendo el mito de que los pobres no pueden ser productivos, que están destinados a vivir de programas asistenciales, por el contrario observamos que aminorar la pobreza es posible si se suman voluntades, capacidades, Gobiernos y ciudadanos”.

Solo habría que recordarle que su cartera en el gobierno no solo no impulsa una verdadera transformación distributiva sino que como declara el secretario de Desarrollo Agropecuario, Forestal, Pesca y Acuacultura, Edgar Guzmán Corral, en la misma entrega del periodista de Proceso, el aumento de la población con carencia por acceso a la alimentación pasó del 26.4 por ciento al 31.7 por ciento, es decir, 221 mil 800 personas más en Oaxaca.

En la capital de Oaxaca, tan promovida por sus glorias arquitectónicas, su pluriculturalidad y expresiones artísticas famosas en el mundo con los derechos casi de denominación de origen; Oaxaca de Juárez, Patrimonio de la Humanidad, gloria obtenida hace 27 años, es la ciudad con la “mejor economía de la entidad y, pese a ello, presenta actualmente a vista de sus habitantes y visitantes, un deterioro palmario, tanto en su infraestructura –calles, pavimento, mantenimiento vial, limpieza- como en su caudal, desbordado de puestos semifijos y ambulantes, personas que piden caridad abiertamente o con disfraz de payasitos callejeros, tragafuegos, limpiabrisas, vendedores y más vendedoras ambulantes -indígenas, mestizas y extranjeras-, músicos y malabaristas, que muestran la insuficiencia de recursos y opciones que les permitan acceder a un trabajo con digna remuneración. 

A punto de ser sede cultural de las ciudades más bellas del mundo, ¿qué va a mostrar? ¿Cómo conservará Oaxaca la gloria de ser una ciudad Patrimonio de la Humanidad si está incumpliendo con los requisitos mínimos?

Hace unos meses la referencia de Oaxaca en el mundo fue la exhibición de un puñado de niños y una niña triquis jugadores de basquetbol que mostraban su encanto en la pobreza, marginación y el abandono sistemático de los gobiernos, actual y pasados, glorificando su desventajosa situación paralela a la innegable virtud del esfuerzo y tenacidad, que de por sí caracteriza a su etnia, ubicada en la región mixteca del Estado.

En esta embajada de mostrar y capitalizar sin el menor recato por los medios masivos de comunicación, fundamentalmente en emisiones noticiosas comerciales, se resaltó morbosamente la pobreza histórica que se vive todos los días en el abandono y el conflicto político, el desplazamiento masivo de mujeres y niños y la búsqueda permanente de justicia y paz.

No sirvió la gloria de los y la basquetbolistas triquis para detener o modificar la situación de su pueblo, ni la compasiva sonrisa displicente que no abonó más que a la publicidad  de ver a niños indígenas jugando sin tenis, tratando de alcanzar no solo en la carrera del juego sino también de las condiciones de vida que los ponía en desventaja frente a su futuro.

La pobreza en Oaxaca sigue un camino ascendente y sin una visión despejada de políticas públicas con rumbo claro, que salgan del asistencialismo como única forma de enfrentar las desigualdades que inciden de la pobreza.

La pobreza nos debe dar vergüenza, nos debe indignar, glorificarla en cápsulas es denigrar la dignidad humana.

@BarbaraEGCH

viernes, 4 de octubre de 2013

Septiembre, mes más violento para periodistas en México




Septiembre, mes más violento para periodistas en México

Septiembre ha sido el mes más violento para los trabajadores de los medios de comunicación en México informa la Casa de los Derechos de Periodistas (CDP) tras documentar 34 agresiones, un allanamiento, así como la muerte accidental de un reportero y el suicidio de otro.
De acuerdo a los datos de la CDP los golpes y detenciones arbitrarias contra los trabajadores de los medios fueron los más recurrentes el mes pasado y fueron las autoridades de seguridad pública y los maestros los presuntos responsables. La cobertura de marchas y protestas contra la Reforma Educativa fue el marco para que 11 reporteros fueran agredidos por policías y nueve por docentes.
El primero de septiembre en el Distrito Federal Estela Morales, Pavel Alejando Primo Noriega, Gustavo Ruiz, Alejandro Montaño Sánchez y Alejandro Amado, de los medios Regeneración Radio, Cronopios, Subversiones fueron detenidos por policías pertenecientes al cuerpo de granaderos de la Ciudad de México, cuando cubrían una manifestación sin que ellos hubieran cometido delito alguno lo cual constituye una clara violación a sus derechos y garantías individuales.
El dos de septiembre la periodista Lydia Cacho denunció en su cuenta de Twitter que fue amenazada por el gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Ángulo; esto sucedió luego de un artículo que publicó. La polémica se difundió en la red social, donde ella escribió: “la mejor defensa del gobernador Borge sería rendir cuentas; no mandarme amenazas con morir ahogada en el mar”.
En el estado de Veracruz el tres de septiembre, Edgar Pucheta y Viridiana Reyes Informantes en Red, fueron agredidos físicamente cuando cubrían una manifestación de maestros contra la Reforma Educativa en Los Tuxtlas.
El cuatro de septiembre en Durango, poco más de 15 agentes supuestamente de la Dirección Estatal de Investigación (DEI) allanaron las instalaciones del diario Contexto de Durango; dijeron que buscaban a un colaborador por un supuesto fraude.
El nueve de septiembre en Tabasco, el fundador del Diario de la Tarde, José Antonio Calcáneo Collado se suicidó en las oficinas del periódico, se encerró en su despacho y se disparó en la cabeza. El comunicador padecía diabetes, una enfermedad que lo obligaba a someterse a diálisis tres veces a la semana.
El 11 de septiembre en Nayarit, la periodista y jefa editorial del portal de noticias “Nayarit me gusta” Libni Tapia, acudió a las instalaciones de un hospital del ISSSTE para hacer una nota informativa, acerca de las denuncias ciudadanas, del incremento del dengue en la región; al darse cuenta de su labor, personal de vigilancia la retuvo e incomunicó un par de horas para luego ser entregada a una patrulla de la Policía Municipal.
En el estado de Guerrero el 13 de septiembre, policías antimotines desalojaron en forma violenta una protesta de militantes del Partido del Trabajo (PT), entre los que figuraban muejres y niños así como los comunicadores Anarsis Pacheco Polito, Lenin Ocampo, Jesús Eduardo Guerrero Ramírez, Jonathan Cuevas, Víctor Wences de El Sur, La Jornada Guerrero, de Novedades Acapulco, y el director de Radio UAG, respectivamente. Uno de los policías pisó la rodilla de Anarsis Pacheco y le tiró una patada, mientras que otros golpearon con los puños y escudos a los otros reporteros gráficos; el director de Radio UAG, que en ese momento transmitía en vivo el desalojo también resultó lesionado. 

En Veracruz el 14 de septiembre, agentes de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (granaderos y policía montada) golpearon violentamente a los fotorreporteros Melina Zurita, corresponsal de la Agence France-Presse (AFP), Roger Martínez, reportero y subdirector de la Agencia Imagen del Golfo, Óscar Martínez y Rubén Espinoza, de la agencia ABC y los despojaron de su equipo cuando cubrían el desalojo de profesores que, como protesta, permanecían en una plaza de Xalapa, capital del estado.
También el 14 de septiembre en Veracruz, Juan Alberto Arellano reportero independiente cubría un operativo policial para desalojar a maestros y manifestantes de la plaza pública, fue agredido y detenido por elementos estatales veracruzanos, algunos de ellos vestidos de civiles. Le fueron plantadas armas y drogas a fin de fabricarle acusaciones por portación de armas y delitos contra la salud.
El 14 de septiembre pero en el estado de Sonora, Raymundo Estrada Charles conductor de noticias televisivas sufrió una agresión a manos del ex síndico de la pasada administración y actual asesor legal de la sindicatura de Hermosillo, Jesús Ruiz Encinas; el periodista fue lesionado en el ojo izquierdo que requirió de atención médica y seis puntadas de suturar.
El 15 de septiembre Pablo Madriz Rojas, locutor de “La Ranchera”, en el cuadrante XEML, en la ciudad de Apatzingán, falleció en un accidente automovilístico. El periodista entrevistaba al diputado local Osbaldo Esquivel Lucatero el 11 de septiembre cuando se acercaron un grupo de hombres armados con machetes y asesinaron al legislador. El comunicador pereció en la carretera Morelia- Uruapan, cuando regresaba de una reconstrucción de hechos por dicho homicidio.
El 19 de septiembre en Sonora cinco periodistas de varios medios de comunicación fueron sacados de la sala de Cabildo en San Luís Río colorado, bajo el argumento de que serían tratados asuntos de carácter “delicado” y que los medios de comunicación podrían conocer la información al final de la reunión.
En el Distrito Federal el 25 de septiembre, dos reporteas de La Jornada fueron agredidas por un grupo de maestros de la sección 22 de Oaxaca, para impedirles la cobertura de la movilización que se realizaba en las inmediaciones de Los Pinos. Dos personas que se dijeron profesores pero que no se identificaron las agredieron verbalmente, y a una de ellas le dieron un manotazo.
Finalmente en Chiapas, el 28 de septiembre, un grupo de maestros les impidieron realizar su trabajo a cinco reporteros gráficos y a dos repartidores de periódicos; los fotógrafos les explicaron que sólo cumplían con su trabajo y que iban a tomar imágenes de quienes habían convocado a una rueda de prensa; los mentores finalmente se apartaron, aunque insultaron a los periodistas y los acusaron de mentirosos, vendidos e imparciales por no apoyar el movimiento magisterial.

Lic. Martha Olivia López M.
Directora Ejecutiva de la Casa de los Derechos de Periodistas 5536-8859