lunes, 10 de septiembre de 2012

A Reserva: Señales cruzadas, extravío político


A Reserva
Señales cruzadas, extravío político

Bárbara GARCÍA CHÁVEZ
Ya casi ha trasncurrido una tercera parte del sexenio gabinista y las cosas no mejoran, todo lo contrario, o cuando menos todo sigue igual. Las rutas de emergencia se agotan y las salidas se ven muy lejos o de plano se inutilizan en la confusión y la incertidumbre, -inseguridad, desempleo, ausencia de obra pública, conflictos agrarios, cacicazgos criminales, violencia e intolerancia, asesinatos políticos, pésimos servicios de salud y educación, finanzas oscuras, nepotismo, injusticia, desigualdad, pobreza y más pobreza-. 

En Oaxaca los horizontes políticos siguen nublados, casi lóbregos; los grupos del poder económico aposentados en los tronos de la aristocracia ejercen su dominio desde los altos mandos públicos. La plutocracia defiende sus fueros; los diferentes grupos locales se desgarran por mantener el cetro y se arrebatan sus trebejos,  moviéndolos de un lado a otro, de derecha a izquierda, algunos de estos alfiles creen que ostentando un puesto público -de elección o designación – los hace pertenecer o cuando menos acercarse a esa “clase todo poderosa”, a la que aspiran aún más que al propio poder político.

Qué lástima, se diluye el objetivo de la política, el quehacer público deja de aspirar al “bienestar general” o “bien común”, por ambiciones personales o de grupo, arrebatándose puestos y canonjías, cancelando todo compromiso social a cambio de codearse con la nobleza; qué lástima. 

Mientras tanto, uno de estos lores, Gabino Cué Monteagudo, ungido por Diódoro Carrasco Altamirano, hoy habilitado gobernador por designio formalmente popular, juega sus piezas moviéndolas con desgano, las sacude, las acomoda, se divierte y espera ganar la partida sin saber verdaderamente qué estrategia seguir, lo que sí es bien cierto, es que él, Cué Monteagudo, juega de rey en el tablero.

Como rey tiene todos los valores en el juego, motivo por el cual es la pieza más importante. El valor del rey es infinito, todas las demás piezas lo protegen, pues de el depende que siga el juego, si el rey se pierde, la partida termina. Así que quienes están en el tablero juegan y ganan mientras está el rey. Vaya alegoría.

Los partidos que alcanzaron el triunfo junto a Gabino Cué en Oaxaca, se acomodan en el tablero como alfiles, juegan en posiciones abiertas, descaradas, se mueven con libertad inusitada alrededor del rey, se codean con él y le hacen saber que sin ellos el juego termina.
Siguiendo la parodia, en posiciones cerradas, tienen más valor los caballos, que caracterizan de maravilla los comodines de la clase empresarial bien maquillados para parecer políticos; ellos cuidan de cerca los intereses de su estirpe y acotan al rey –gobernador previniendo que los peones en el tablero político sirvan de trinchera, y si hay que sacrificarlos, pues ni modo, así es el juego ¿Qué no?

El ajedrez político es una partida de intereses que debe jugarse con inteligencia, generar estrategias y artificios para lograr objetivos inmediatos y a largo plazo; es claro que no cualquiera le entiende, es un juego de poder, donde la demostración de dominio infiere en el resultado.

En los tejes y manejes de los sujetos del poder, en Oaxaca, se perciben actitudes y distorsiones que envían a la ciudadanía mensajes cruzados, infranqueables desde la lógica común, que espera actuaciones que respondan a una línea consecuente o cuando menos eficaz en el desempeño de la función pública.

No es así, desde los esquizofrénicos pactos entre partidos políticos y grupos sociales polarizados, que sin acuerdos mínimos llevaron a un representante de la vallistocracia al gobierno del estado, a cambio de cuotas de poder, privilegios que les permitan ampliar su clientela electoral; y para otros cuantos, muy pocos, les ha representado el regreso a la cúspide de oropel, que habían extraviado hacía algunos años a manos de quienes hasta hace poco fueron sus compinches, antes del divorcio político. Pero nunca han perdido ese lazo que une sus destinos el dominio de Oaxaca y sus riquezas.

Desde hace más de 20 meses de gobierno aliancista, el jefe del ejecutivo, Cué Monteagudo, adjudicándose el apelativo de ciudadano se ha paseado por el PAN, el PRD y su coalición de “izquierda” y claro, subrepticiamente deja migajitas en los caminos del PRI para ser encontrado fácilmente en sus extravíos políticos.

Estas señales cruzadas, instigaron mayor confusión durante el proceso electoral pasado; el compromiso político que adeuda a su mentor, le abrió las arcas del estado a favor de Diódoro Carrasco Altamirano del PAN y a la vez a Benjamín Robles Montoya registrado por la alianza progresista, ambos contendientes al senado.

El triunfo de la coalición progresista en Oaxaca inclinó la balanza y claro, hizo que el gobernador oaxaqueño se confiriera honroso miembro de la Red de izquierda, parecía entonces inminente su disociación del PAN y alejamiento de facto de su padre político Diódoro Carrasco.

Pero no, nos dio la sorpresa asistiendo al selecto evento en el que Felipe Calderón dirigió un mensaje por su último informe de gobierno; pudiera explicarse en tanto López Obrador ya cambió al sujeto espurio de su discurso, aun así su asistencia y aplausos a las mentiras y autoalabanzas, resultó muy, pero muy cuestionable.

Casi de inmediato, frente a la resolución del Tribunal Federal Electoral, que declaró a Peña Nieto del PRI presidente electo, Cué Monteagudo, en claro y contundente respaldo a AMLO expresa “…aunque no nos guste la resolución es definitiva”.

Claro que esta posición, frente a Peña Nieto pretendía congraciarse con la mayoría que en Oaxaca votó por la coalición progresista, echarse a la bolsa a las y los legisladores federales que aplastaron al PRI, aún más al PAN y sobre todo darles coba a los funcionarios izquierdosos que dicen ser respaldados por el mismísimo López Obrador y que, dicho sea de paso, han resultado un fiasco para la ciudadanía, ineficientes, prepotentes y corruptazos.

El último, bandazo del gobernador oaxaqueño fue su inesperada visita al Estado de México para asistir al primer informe del gobernador priista Eruviel Ávila Villegas, sucesor de Peña Nieto, que por supuesto estuvo en primera fila y que por más bríos de Cué Monteagudo le fue imposible acercársele al presidente Peña Nieto –por cierto ya reconocido por la dirigencia nacional del PRD-  después declararía el propio gobernador que se trata de negociación y apertura democrática... ¿Qué, qué?

Oaxaca se encuentra zambullida en la bipolaridad, el cambio de señales, que muestra un rostro de ocurrencias, de poca seriedad y proyecto inexistente; si la vallistocracia regresó  inmersa en una serie de acuerdos subterráneos para sumar viejas fuerzas políticas, las más violentas reacciones y los más altisonantes comentarios.

Las luchas se agudizan y seguirán agudizándose producto de la entreveración de las más disímbolas corrientes y formas de pensar. Otros puntos de discordancia se dan con el alejamiento del Partido Acción Nacional, hoy desdibujado y avasallado por la “izquierda” que apenas fue su aliada y ahora lo vapulea.

Hoy por hoy se allanan caminos y espacios políticos para el PRD, que anula a los otro dos partidos de la coalición de izquierdas, MORENA se queda con su mínima organización, su estructura y su ausencia de programa.

El PRD en Oaxaca se queda y refina su ambición desmedida y la falta de preparación. Beligerantes y protagónicos. Se queda por ahora como la andanada de alfiles, creyendo que el rey vive y se los debe a ellos. Que fantasía.

En esos mensajes no sólo se oculta la debilidad de un gobernador anodino, ante los eventos electorales donde trata de sacar fuerza de supuestas organizaciones y defensas ciudadanas, para congraciarse con los diversos sectores del Estado.

Oaxaca enfrenta la lucha a muerte de grupos y "castas" que exigen el respeto a sus posiciones políticas y cotos de poder. Sin duda persisten los mismos métodos y estrategias de permanencia y preeminencia priísta, donde sólo las élites opinan y los demás obedecen.
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Palabra de Antígona: La camaleónica actitud del PRI


Palabra de Antígona
La Camaleónica actitud del PRI

Por Sara Lovera
De acuerdo con la definición científica, los camaleones son  reptiles  prehistóricos, escamosos, que tienen la  habilidad es cambiar de color según las circunstancias.

Ello  dio lugar al adjetivo que recogen los diccionarios de habla hispana: un camaleónico  o tener una  actitud camaleónica significa tener esta personalidad de lengua rápida, una especial y enorme capacidad para transformarse según cada situación, cambiar de opinión, incluso de actitud. Ser capaz de acomodarse con facilidad a todas las situaciones.

Recuerdo que tras el fraude electoral, fenomenal de 1988, los agentes políticos de Carlos Salinas de Gortari, se dieron a la tarea, en actitud camaleónica, de pretender abrir caminos para responder a una  población mexicana harta del sistema. Por eso el entonces regente de la ciudad de México, Manuel Camacho Solís, pretendió que un 8 de marzo las organizaciones de mujeres dieran un espaldarazo al nuevo gobierno de facto. Lo consiguió en alguna medida, no la que pretendió.

Pero la historia del PRI es larga. Del mismo modo con su política de "apertura democrática", a la que se inscribieron cientos de "intelectuales", Luis Echeverría en 1970 pretendió dar la impresión, cambiando de color, de una transición política, mientras operaba en el país la guerra sucia desatada contra los mexicanos y las mexicanas que habían llegado a la conclusión que la única forma de cambiar al país, era la guerrilla y la acción política clandestina. De esa época hay en la memoria 500 desparecidos y desaparecidas, actos de persecución indescriptibles y otras lindezas.

Así se comportó el gobierno de José López Portillo, por un lado decretó nuevas y variadas excepciones para interrumpir el embarazo, hasta llegar a 7, en diversas entidades del país, haciendo pensar en una apertura sobre la permisión del aborto.

Pero López Portillo mientras tanto,  instrumentó desde el IMSS, la Secretaría de Salud e instituciones semejantes una política que significó la esterilización de dos millones de mujeres, en clara violación al artículo 4o. Constitucional.

Esta doble cara, doble moral y engaño camaleónico, no sólo operó en el PRI para tamañas infamias. Algo que ha caracterizado su conducta para mantenerse en el poder  fue y es su capacidad para "enamorar" a supuestos y reales personajes con capacidades y compromiso social, para llevarlos a sus huestes. Fueron cientos  a lo largo de décadas, quienes creyeron en  estos espejismos, tanto que una frase sistemática en la jerga política lo explica: "es mejor cambiar las cosas desde dentro, que solamente oponerse" o la otra muy cercana a ciertas políticas feministas: "es mejor la propuesta y la colaboración, que mantenerse al margen y mirar cómo las mujeres no avanzan", la llamada política de lo posible.

Hoy no vivimos nada ajeno a ello. Ya Enrique Peña Nieto, con la sola designación de su equipo de transición muestra esta antigua costumbre, que me hace preguntarme ¿cuál nuevo PRI?. Es lo mismo. Y me dirán que es obvio pero que tras 12 años de panismo camaleónico, los muertos, las nuevas prohibiciones, la intromisión religiosa, entre otros, es lo que hay.

Antes no era importante lo que hoy conocemos como política de género y no había, como hoy, tantas y tantas mujeres en el espacio público -trabadoras, profesionistas, políticas, luchadoras sociales, defensoras de los derechos humanos, feministas, etc.- como hoy.

Se trata de la mitad de la población. Del 53 por ciento de la fuerza laboral -datos de una iniciativa presentada por Diva Gastélum- y de una fuerza cada vez más participativa, tanto que las mujeres fueron en las elecciones de 2012, la mayoría de votantes y las receptoras de las llamadas prebendas partidarias, sí, desde una gallina hasta una tarjeta de Monex.

También las mujeres han sido mayoría en la organización y cuidado de las elecciones. Mayoría sin conocer sus derechos, pero sí saber, que lo que conocemos como clientelismo tiene sentido de sobrevivencia y esperanza.

LA AVANZADA  y LAS MUJERES

¿Y por qué tanta parafernalia? Porque el regreso del PRI, obviamente, hoy pretende en forma inmediata captar simpatías  para desarrollar su antigua política. Por eso una propuesta, que no ha llegado formalmente al Congreso, pero que fue "trascendida" a los medios de comunicación, que ya se comenta: ésta de distribuir los recursos para los medios de comunicación y así contrarrestar los sentimientos incómodos de la población.

De igual forma el senador Pablo Escudero Morales, del Partido Verde Ecologista, el 4 de septiembre durante la segunda sesión del nuevo Congreso, presentó una iniciativa para modificar la Constitución en el sentido de limitar el fuero militar ante la comisión de delitos por actos y omisiones realizados por miembros de las fuerzas armadas en ejercicio de sus funciones, para que tengan conocimiento y competencia los Tribunales Comunes del Fuero Federal.

O sea, llueve sobre mojado, porque las recientes decisiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la práctica ya hicieron esta modificación, ante la evidencia ofensiva del reiterado e injurioso abuso de policías y militares contra la población civil, especialmente durante el sexenio de Felipe Calderón.

Iniciativas semejantes, al menos tres, están en los archivos de la cámara sin dictaminarse, desde la LX legislatura. Ahora resulta, que un niño verde se pone en la avanzada. Y es que el Partido Verde Ecologista, es y será el mejor aliando priista, para enderezar una presidencia, que como la de Calderón esta signada por la sospecha de legitimidad.

Lo mismo sucede con las mujeres. Lo veo como un ensayo donde dos cosas parecen fundamentales: ordenar el trabajo de las mujeres -brazos fuertes, con ciertos derechos y libres para la acumulación capitalista- y un mensaje de "sí cumplimos".

Ese mismo 4 de septiembre, en que Escudero Morales habla de restringir el fuero militar, la senadora priista, Diva Gastélum, conminó al Ejecutivo a signar el convenio 189 de la OIT, para que firmado y reafirmado por el Senado, haga posible hacer justicia a las trabajadoras del hogar, -las llamadas  chachas - incrustadas  en la economía informal, sin derechos ni prestaciones, violentadas, sin horario y sin contrato. Sin nada. Se trata nada menos  que del 9 por ciento de todas las mujeres trabajadoras del país, que a través de sus organizaciones nacionales e internacionales, se hallan en una campaña permanente para que México firme ese convenio y se haga ley, hoy, en virtud de los cambios al artículo 133 de la Constitución.

Lo increíble es que dos días después la senadora perredista, Angélica de la Peña, hizo la misma propuesta, con 48 horas de diferencia. ¿Es así como va a operar el pacto político plural de las legisladoras 2012-2015 que apenas firmaron el 30 de agosto?

También la senadora Gastélum quién es la dirigente femenil nacional del PRI, apuró al gobierno a mejorar las condiciones de los servicios de salud, propuso modificaciones a la Ley Agraria para asegurar que en los órganos administrativos y políticos (para el Ejido) sustantivamente las campesinas accedan a la paridad en su representación. Ambas, de la Peña y Diva, también apresuraron al ejecutivo a firmar el Convenio 156, relativo al reparto de las responsabilidades familiares.

Y como cereza de un pastel, Calderón  envió una iniciativa en materia laboral para prohibir expresamente la discriminación por cuestiones de género; la realización de actos de hostigamiento o acoso sexual; la práctica de exigir certificados médicos de ingravidez para el ingreso, permanencia y ascenso en el empleo, y permitir que las mujeres trabajadoras puedan distribuir las semanas de descanso pre y postnatal, así como reducir en una hora la jornada de trabajo, durante los periodos de lactancia, a efecto de que puedan convivir con el recién nacido. Todo en la ley.

Pienso que es una pequeña prueba de lo que nos espera. ¿Cómo abordarlo? ¿Reconociendo al PRI "nuevo" y "cambiado"? o planteando el tema tabú: del aborto y empujar a fondo el otro tema "tabú" de la representación nacional y paritaria para hombres y mujeres, propuestas e iniciativas abundan.

Por su parte, la perredista Angélica de la Peña propuso otro punto, mejor e interesante, el de  la firma del convenio 183, también de la OIT sobre la protección  a la maternidad, argumentando que el Estado debe garantizar la protección de la maternidad a las mujeres que deciden tener hijos en circunstancias de libertad, responsabilidad y con la información suficiente y asegurar que reciban bien y a tiempo servicios de salud.

Esto en la lógica de Angélica de la Peña, podría significar disminuir las altas tasas de mortalidad materna, tan ofensivo y tremendo que significa la pérdida anual de mil 200 vidas, cifra inamovible desde hace al menos 20 años.

Todos estos asuntos constituyen una parte sustantiva de la agenda de las mujeres, en la época reciente, desde 1996, para no remontarme a las demandas del Frente Pro Derechos de la Mujer de los años 30 o las demandas revolucionarias que hicieron las mujeres en los albores de 1915.

Camaleones veremos en multiplicados discursos, propuestas de acuerdo y todo eso. En el fondo ya están en pelea de sombra los espacios donde se desarrolla la política de género, que hoy está incluida o deberá estar en el Plan Nacional de Desarrollo.

Vaya tema, de seguimiento obligado, porque las priistas, ahora sí, denodadamente se ponen al frente, como seguramente sucederá en los otros campos, obviando las demandas históricas: libertad sexual, no a la violencia contra las mujeres, parar el feminicidio, parar la persecución a mujeres y hombres periodistas y asegurar la integridad de las defensoras de los derechos humanos, que no requieren nada más que el cumplimiento de la legislación vigente.

Una nota de importancia si lo es, la posibilidad de hacer justicia por fin a las trabajadoras el hogar, el pendiente más significativo que la agenda feminista ha dejado pasar. Por cierto en la legislatura que terminó, se hicieron los mismos llamados al Ejecutivo, desde la bancada obrera  a través del ahora ex diputado Francisco Hernández Juárez y antes en la XL la ex diputada  Rosario Ortiz, quien presentó una iniciativa con perspectiva de género para reformar la Ley Federal del Trabajo. O sea fuegos artificiales en esta larga historia del camaleón.

sara.lovera@ymail.com ( si es "y"). @SaraLoverLopez