jueves, 2 de diciembre de 2010

9º. Seminario Internacional de Violencia Familiar en el DF


Políticas Públicas y Programas en casos de Violencia Familiar de Alto Riesgo

• A revisión los protocolos de atención que se implementan en los refugios para mujeres víctimas de violencia de alto riesgo

• Especialistas de Chile, Ecuador, España, Estados Unidos y México, formulan recomendaciones para mejorar las políticas públicas y programas en casos de violencia familiar de alto riesgo

Es una constante: las mujeres que son víctimas de maltrato se ven sometidas a actos reiterados de violencia, a grado tal que el 70 por ciento de quienes son golpeadas por sus parejas vuelven a experimentar uno o más incidentes similares en el lapso de un año; el 60 por ciento de las que son agredidas con arma blanca o arma de fuego por sus parejas vuelve a sufrir un acto de violencia similar, en el mismo lapso.

Con base en los datos del INEGI, en el transcurso del 2005, se registraron dos mil 159 fallecimientos de mujeres por violencia familiar. Dos terceras partes de las mujeres asesinadas, murieron a consecuencia de agresiones en el hogar que fueron perpetradas por un hombre.

Más allá de las cifras, la violencia familiar, es resultado de un acto abusivo de poder dirigido a dominar, someter, controlar o agredir de manera física, verbal, psicológica, patrimonial, económica y sexual, dentro o fuera del domicilio familiar a las y los integrantes del núcleo familiar.

La violencia familiar, generalmente es perpetrada por el hombre en contra de la mujer, y de manera particular entre cónyuges o personas que han tenido alguna relación de parentesco (padres, hermanos, hijos) o de afinidad (matrimonio, concubinato o que mantengan una relación de hecho).

Debido a que la violencia hacia las mujeres es una situación generalizada que no distingue raza, clase, religión ni edad, el Comité para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujeres (CEDAW, por sus siglas en inglés), en su Recomendación General 19, establece que la violencia contra la mujeres es una forma de discriminación que impide el goce de derechos y libertades en condiciones de igualdad. Asimismo, sugiere la adopción de políticas que erradiquen la violencia y fomenten la igualdad entre mujeres y hombres.

En tal sentido, y conforme a la Ley de Asistencia y Prevención de la Violencia Familiar para el DF, la Secretaría de Desarrollo Social tiene el mandato de fomentar instituciones u organizaciones públicas o privadas cuyo objeto social coadyuve a la prevención de la violencia intrafamiliar o brinden albergue a las y los receptores de la violencia familiar.

Los albergues y casas de emergencia, que son operados por la Dirección de Igualdad y Diversidad Social del DF, surgen de los altos índices de violencia contra las mujeres, niñas y niños, en el ámbito familiar. Su objetivo es brindarles protección en situaciones de extrema peligrosidad, así como atención especializada e incluso herramientas para recuperar su autoestima, salud mental e incluso formación para incorporarse al mercado laboral que les permita su independencia económica.

Un Seminario Internacional

A pesar de la existencia de estos sitios de refugio, adonde las mujeres acuden para proteger su vida y la de sus hijos, el riesgo de muerte a manos de su agresor es latente. En la mayoría de los casos, los mecanismos para medir el riesgo y el grado de peligrosidad del agresor son insuficientes. Por ello se hace necesaria la revisión de los protocolos, programas y políticas públicas que permitan superar la situación de violencia familiar de alto riesgo.

De tal suerte, especialistas de Chile, Ecuador, España, Estados Unidos y México, convergen en el 9º Seminario Internacional Políticas Públicas y Programas en casos de Violencia Familiar de Alto Riesgo, que se lleva a cabo en la ciudad de México los días 29 y 30 de noviembre de 2010, en el Instituto de Investigaciones Antropológicas.

Los objetivos son: analizar los protocolos de atención que operan en los diferentes refugios que trabajan con violencia familiar de alto riesgo, así como generar y unificar criterios y estándares de calidad en los refugios, además de abordar problemáticas como la formación de personal y agentes sociales que atienden dichos establecimientos, así como los retos para las políticas públicas en casos de violencia familiar de alto riesgo.

El 9º Seminario Internacional es organizado por el Consejo para la Asistencia y Prevención de la Violencia Familiar, órgano honorario, de apoyo y evaluación, de acuerdo a lo establecido en la Ley de Asistencia y Prevención a la Violencia Familiar del Distrito Federal, y se realiza en conmemoración del 25 de noviembre, Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y las Niñas. El fin es propiciar un espacio de reflexión y acción interinstitucional e interdisciplinaria en torno al tratamiento de la violencia.

El seminario está dirigido a quienes integran el Consejo para la Asistencia y Prevención de la Violencia Familiar, los Consejos Delegacionales, personal de las Unidades de Atención y Prevención de la Violencia Familiar, de albergues y refugios que trabajan con mujeres violentadas, comunidad académica, organismos no gubernamentales y público interesado en el tema.

Presiden la inauguración el Dr. Carlos Serrano Sánchez, Director del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM; del Lic. Martí Batres Guadarrama, Secretario de Desarrollo Social, y la Mtra. María Elena Ortega, Encargada de la Dirección General de Igualdad y Diversidad Social.

Requieren capitalinas más refugios contra violencia familiar de alto riesgo

Al inaugurar el 9º Seminario Internacional de Violencia Familiar del Distrito Federal, María Elena Ortega Hernández, encargada de la Dirección General de Igualdad y Diversidad Social del Distrito Federal, afirmó que frente al aumento de la violencia familiar contra las mujeres, son necesarias políticas públicas que contemplen la creación y perfección de más espacios de protección y tratamiento adecuado.

Con el tema de Políticas Públicas y Programas en casos de Violencia Familiar de Alto Riesgo, esta novena edición será un espacio de análisis de acciones que contribuyan a generar y fomentar iniciativas de políticas públicas y programas integrales para la construcción de una vida digna, con respeto, libre de violencia, detalló la servidora pública del gobierno de la ciudad de México.

Ante el secretario académico del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Luis Alberto Barba Pingarrón, y de Elia Tello, Agregada Cultural Adjunta de la Embajada de Estados Unidos, la funcionaria capitalina presentó estadísticas sobre la violencia de género hacia las mujeres y aseveró que frente a esa realidad se requieren cada vez más espacios de protección, como los refugios, así como el perfeccionamiento de los modelos de atención y avanzar en las medidas de protección frente a la creciente violencia familiar que hay en el país entero.

Como ejemplo citó que en 2009, la Red de Unidades de Atención y Prevención de la Violencia Familiar de las 16 Delegaciones del D.F. atendieron a 109 mil personas, de las cuales más de 23 mil fueron atendidas de manera integral por violencia familiar.

También en esta ciudad, el Refugio para Mujeres que viven Violencia Familiar y sus Hijas e Hijos, recibió a 113 mujeres que con sus familias formaron un total de 302 mil personas, en tanto que a la Casa de Emergencia llegaron 125 personas más.

En total en la ciudad de México fueron atendidas 427 personas por violencia familiar de alto riesgo en el Sistema de Atención y Prevención de la Violencia Familiar. La encargada de la Dirección General de Igualdad y Diversidad Social indicó que datos oficiales refieren que dos terceras partes del registro de mujeres fueron asesinadas por sus propios maridos, novios, hermanos, amigos, familiares y otro tipo de parientes, es decir, esta violencia extrema ocurrió en el hogar.

Ortega Hernández apuntó que el peligro que corren mujeres y niñas en el ámbito familiar es evidente, por lo que se requieren cada vez más espacios de protección y tratamiento adecuado, como los refugios, de acuerdo como lo marca la Ley General y la Ley de Acceso de las Mujeres a una vida libre de violencia para el D.F. y cada Estado del país, por ello, destacó la trascendencia del 9º Seminario Internacional de Violencia Familiar del D.F.

Por otra parte, María Yuriria Alvarez Madrid, Coordinadora General de Participación Ciudadana en la Fiscalía Especial para los Delitos contra las Mujeres y Trata de Personas de la Procuraduría General de la República (FEVIMTRA), se refirió al modelo de Refugio de Alta Seguridad, en el que se atiende a mujeres en riesgo resultado de la trata de personas, sin embargo, aseguró que el 95% de las víctimas habían sido previamente violentadas por sus propias familias.

Señaló que se ha avanzado en la sensibilización y capacitación a personal, como los agentes del Ministerio Público, y se desarrollan herramientas con enfoque de género que dan a las mujeres protección integral que evita que sean revictimizadas, se les fortalece para el proceso de denuncia y se les da acompañamiento en todo momento.

Uno de las herramientas que aporta este modelo es la reconstrucción desde la antropología social y desde una perspectiva de género de la historia de vida de las mujeres que han sido víctimas de la trata de personas, lo que permite su empoderamiento personal y facilita la investigación cuando procede, refirió la especialista, autora de varias investigaciones sobre el tema.

En el caso de Ecuador, ocho de cada 10 mujeres viven violencia familiar. Del total de asesinatos reportados en la prensa contra mujeres, 59% ocurrieron dentro de sus hogares y sus victimarios fueron sus parejas o ex parejas, señaló Nohemí Marlene Villavicencio Sarmiento, directora de la Casa de Acogida María Amor de la región sur de ese país que también cuenta con una Red Nacional de Refugios.

En la primera mesa de la 9º Seminario Internacional de Violencia Familiar del D.F. participaron también el director general de Por el Gusto de Saber, Centro de Orientación Familiar, Rogelio Araujo Monroy, y la Directora General de Madres Unidas a favor de los Niños, quienes plantearon la problemática que se enfrenta en las instituciones y propusieron algunos mecanismos de atención especializada en violencia familiar y mujeres adictas, así como el vínculo que existe entre madres-hijos e hijas.

El Seminario que se realiza este lunes 29 y martes 30 de noviembre en el auditorio del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, reúne a expertas de México, Centroamérica y Sudamérica y se efectúa en los 16 días de activismo para erradicar la violencia contra las mujeres. La temática apunta a que, pese a la existencia de refugios, es latente el riesgo de muerte a manos del agresor. En la mayoría de los casos, los mecanismos para medir el riesgo y el grado de peligrosidad del agresor son insuficientes.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

AMC: ROMPER ESQUEMAS EN EL QUEHACER CIENTÍFICO MI LEGADO, DICE LA ASTRONOMA SILVIA TORRES



  • Asegura la ganadora del Premio 2011 L´Oréal-Unesco que trabaja a la par de sus colegas y se expresa con absoluta libertad, a su estilo: “como creo y quiero”
  • Silvia Torres es reconocida a nivel mundial por sus aportaciones al estudio teórico y observacional de la materia interestelar

Romper esquemas para que las mujeres se desarrollaran de una manera más natural en el mundo de la investigación científica ha sido un legado en mi trayectoria, considera la Dra. Silvia Torres Castilleja, la multipremiada astrónoma mexicana, ganadora del premio 2011 L´Oréal-Unesco “La mujer en la Ciencia”.
“Paris Pishmish -reconocida como fundadora y promotora de la enseñanza de la astronomía moderna en la UNAM- ayudó con su presencia y labor a que mi incursión en esta área de conocimiento fuera más natural. Pienso que he hecho lo mismo para que las mujeres que nos han seguido se encuentren con un ambiente más normal en su desenvolvimiento como investigadoras”, añade la miembro de la Academia Mexicana de Ciencias.
Ambas –prosigue- rompimos esquemas, cada una en su estilo, y eso lo considero un legado. Torres Castilleja sostiene que en su quehacer cotidiano como científica se desenvuelve en igualdad de circunstancias, “me veo a la par de mis colegas, me expreso con toda libertad y lo hago como creo y quiero”.
Silvia Torres es una de las cinco científicas del mundo que recibirá el Premio 2011 L’Oréal Unesco para las “Mujeres en la Ciencia” en marzo próximo, en la sede de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, en París.
“Es una satisfacción recibir este premio, me siento muy contenta y lo estoy disfrutando mucho. Reconocimientos de este tipo siempre se sueñan y ahora está aquí”, dice la primera mujer astrónoma mexicana con formación de doctorado y la cuarta en recibir este galardón, creado en 1998.
El objetivo de este premio anual, que se alterna entre Ciencias de la Vida y Ciencias Exactas (entre ellas la Astronomía), es llevar a cabo proyectos comunes para ayudar a las científicas, estimular el avance de los conocimientos y mejorar el desarrollo de las mujeres a nivel mundial.
Aun cuando este reconocimiento internacional premia una trayectoria, es el trabajo que realizó Torres Castillejas sobre la composición química de las nebulosas planetarias, lo que definió su elección como ganadora en Latinoamericana, y junto con ella también han sido reconocidas cuatro científicas más representantes del resto de los continentes, quienes se impusieron a más de mil candidatas involucradas en el proceso de selección este año.
Las nebulosas planetarias se producen en la etapa final de algunos astros y son muestra de su próxima desaparición. Es por la cantidad de luz que emiten que se pueden observar de manera fácil a través de los telescopios y por su extrema brillantez se les aprecia como los cuerpos celestes más bellos del universo.
“Estos objetos son el conjunto de una estrella muy caliente rodeada por una envolvente en expansión, estadio que se da al final de la vida de algunas estrellas, es el antiguo núcleo de una estrella parecida al Sol, rodeado de una nube de gas que se aleja lentamente”.
Explica que en nuestra galaxia continuamente se están formando y desbaratando estrellas. “Unas estrellas tienen corta duración, como algunas supernovas cuyas progenitoras apenas duran unos tres millones de años; otras mucho más duraderas, como el Sol, que se espera viva unos 12 mil millones de años -ya han transcurridos 4mil 600 millones-, y las hay más pequeñas con menos masa que no van a contribuir a este intercambio de gas”.
Silvia: Los Inicios de una Vida Entregada a la Investigación
La investigadora emérita de la UNAM, madre de dos hijos investigadores y esposa del también astrónomo Manuel Peimbert, Premio Nacional de Ciencias y Artes 1981, galardón que ella se hizo acreedora en 2007, narra sus inicios en su vida como investigadora, los que recuerda haber enfrentando con cierta dificultad.
“Tenía gran afición a las matemáticas, me interesé en la química, no sabía que existía la carrera de física y cuando me adentré en ella supe de la Astronomía, de la que me enamoré en apenas una clase, pero “fue el posgrado lo más difícil de asumir en mi formación académica, porque la educación familiar me había programado y enseñado para cumplir con los roles tradicionales de la mujer en nuestra sociedad: tener esposo, hijos y atender una casa, una familia”.
En esa época –continúa- tuve que elegir si quería seguir o cumplir todos estos roles, entonces bajé las expectativas al mínimo esfuerzo en mis responsabilidades por un lado para concentrarme más en el trabajo académico.
“La dificultad fue conmigo misma, nadie me la impuso. La labor científica requiere de mucho compromiso y de muchas más horas de trabajo prolongado. Afortunadamente conté con el apoyo de mi esposo, y después con el de mis hijos que me vieron de manera natural desarrollarme y crecer en este campo”.
Admite que en su época de estudiante universitaria y posgrado las mujeres no trabajaban, por lo que era difícil asumir la idea. “Hoy las mujeres en México se perciben esencialmente trabajando toda su vida, por lo que buscan una actividad que les guste para desempeñarse”.
Datos de 1989, año en que se aprueba el Programa de Posgrado en Ciencias (Astronomía) en colaboración con la Facultad de Ciencias de la UNAM, en la primera generación en la maestría y el doctorado, sólo ingresaron hombres, y fue hasta la segunda generación que las mujeres ingresaron a la maestría y al doctorado.
En la actualidad, la matrícula vigente (en noviembre de 2010), hay 14 mujeres de 35 alumnos inscritos para el caso de la maestría; en cuanto al doctorado hay 14 mujeres inscritas de 41 alumnos.
Y de la Experiencia en el Ámbito Académico
Silvia Torres recuerda que se percibía un “leve” problema de actitudes, porque los hombres en el pasado pensaban que las mujeres estaban para apoyarlos “lo que lleva un poco de esfuerzo cuesta arriba y yo me decía: no estoy para apoyar a nadie, tenemos que apoyarnos todos. Esta situación era muy sutil, difícil de identificar, pero no había una relación de igualdad estrictamente hablando”.
La científica, de las primeras mujeres en incursionar en la astronomía mexicana, asegura que el nivel de esta ciencia en el país es muy buena y satisfactoria, y que eso se ha logrado a través de la labor que hacen los investigadores de larga trayectoria y el actual dinamismo que le imprimen los jóvenes, “eso es muy bueno, que estén muy vigorosos, aun cuando en el país están faltando instrumentos de primera calidad para realizar el trabajo”.
Subraya que la ciencia es cada vez una actividad más cara y se requieren aparatos delicados, de alta precisión, que resultan muy costosos, por lo que “necesitamos un apoyo claro y sostenido para que todo este talento que existe pueda alcanzar a desarrollar todo su potencial”.
“Me preocupa que no tengamos un nuevo telescopio en San Pedro Mártir, en Baja California; el sitio es muy bueno, pero no hemos demostrado lo suficiente que es un sitio bueno, porque se encuentra en el mejor lugar dentro del territorio mexicano y es uno de los mejores en la zona de Norteamérica. Necesitamos contar con telescopios de calidad para tener mejores imágenes y resultados, lo que no ocurre en la actualidad”.
Indica que la astronomía mexicana ha aportado a la ciencia mundial en temas específicos, como es el caso de las nebulosas gaseosas, en la comprensión de cómo han cambiado los gases en el espacio, entre otros tópicos que enriquecen el conocimiento y entendimiento del universo.
“La ciencia no es de un resultado y ya, se va construyendo poco a poco entre todos, con aportaciones y, en esa construcción, sí hemos participado, por lo que hay un respeto internacional por nuestro trabajo”.
Sin embargo, asegura que no es fácil construir en la comunidad de astrónomos, porque es muy competitiva, se requiere de mucho trabajo de alto nivel y escribir publicaciones de calidad.
“Para publicar se necesita el arbitraje de los colegas y a veces pueden ser muy estrictos y los textos pueden no pasar, en parte porque no fueron bien escritos, o porque no estuvieron lo suficientemente demostradas las hipótesis, y parte porque son colegas del área y tienen intereses específicos y no quiere que uno saque sus resultados”.
En este espacio –reflexiona la investigadora- están todas las emociones humanas, hay pasión en lo que uno hace, en lo que se prepara y escribe, y aparece el juicio propio y el de los demás, y eso es normal, es parte de una sociedad.
En la actualidad, la astrónoma estudia las protonebulosas planetarias, estrellas en fases anteriores que están arrojando material al espacio, pero que aún la estrella central no está lo suficientemente caliente para entrar a la etapa final, por lo que tienen otras características y es otra vertiente de trabajo y análisis científico.
Linda Silvia Torres Castilleja nació en la Ciudad de México en 1940. Posee estudios en Física en la Facultad de Ciencias de la UNAM y un doctorado en Astronomía en la Universidad de California, en Berkeley.
Fue directora del Instituto de Astronomía de la UNAM y vicepresidenta de la Unión Astronómica Internacional de 2003 a 2006, entre otros cargos. Fue editora de 1974, año de su fundación, hasta 1998 de la Revista Mexicana de Astronomía y Astrofísica. Asimismo, ha publicado en revistas internacionales de prestigio más de 100 artículos.
En su carrera ha sido reconocida con la Medalla Guillaume Bude, del College de France; la Medalla Académica de la Sociedad Mexicana de Física; el Premio Universidad Nacional en el área de Ciencias Exactas, de la UNAM; y la Medalla Heberto Castillo del Instituto de Ciencia y Tecnología del Distrito Federal; en el 2007 obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes.