lunes, 27 de septiembre de 2010
Golpea el IMM la Libertad de Expresión
Las tensiones entre la política feminista, el Estado y sus gobiernos han generado muchos conflictos entre las mujeres y sus agendas. Esta tensión se ha convertido en una verdadera amenaza para el avance de las mujeres.
Aunque es en dos sentidos: las instituciones que en muchas ocasiones pretenden ir más allá de la agenda feminista y quieren dirigir las acciones de los grupos de mujeres o quienes desde esas instituciones pretenden detener su avance.
El conflicto está en la mesa del debate: la agenda y los oprobios a las mujeres de pronto han llegado a excesos que ahora mismo significan confusiones varias. Queríamos, desde el feminismo, que los Estados propiciaran una verdadera política que libere a las mujeres, ahora esas políticas, algunas buenas voluntades, se vuelven contra nosotras en muchas partes del mundo.
El domingo 19 de septiembre, la derecha se reeligió en Suecia -el país que consiguió cerrar la brecha entre hombres y mujeres, según los organismos internacionales- y la derecha ganó anunciando la reducción de los derechos sociales que afectarán, evidentemente, a las mujeres. Ni en Suecia ni en ninguna parte del mundo se ha detenido la violencia. El 20 de septiembre en El País, diario español, apareció la nota de la asesinada número 9 del año. Hay una fuerte discusión en la Unión Europea contra las y los migrantes. Las opiniones se dividen frente a las expulsiones maquinadas por Nicolás Sarkozy, contra las y los ciudadanos rumanos, por su herencia gitana, que de pronto recibe decenas de solidaridades y pone en peligro las leyes migratorias de Europa que parecía abierta.
Cosas como esas de la creciente derecha nos tienen que poner en alerta. En México el Partido Acción Nacional y sus socios, muchos del Partido Revolucionario Institucional y de otros, no cesan el golpeteo contra el aborto legal, contra la educación sexual y la indiferencia creciente frente al aumento de la violencia contra las mujeres. Hechos preocupantes.
Pero las cosas han llegado más lejos. Ahora el Instituto Nacional de las Mujeres, que había venido patrocinando la aparición del suplemento feminista Todas -editado por la casa editorial que circula Milenio, que es dueña del grupo Estrella en radio y televisión y que se hace llamar Multimedios- es un ataque a la libertad de expresión.
El suplemento nacido de acuerdos publicitarios más que una política editorial de la casa de Milenio, siempre tuvo ese riesgo y esa tensión entre las demandas de las mujeres y la política oficial. Así, el INM paró la impresión del suplemento por no estar de acuerdo en el análisis de sus colaboradoras frente al bicentenario y las mujeres.
La edición, que criticaba cómo 200 años después de la Independencia las mujeres tienen muchos pendientes y que debió circular a partir del 13 de septiembre último, simplemente no se imprimió. De pronto, en un solo “acto” volvimos a aquellos tiempos cuando el entonces presidente José López Portillo aplicó la frase: "no pago para que me peguen" y retiró a la revista Proceso toda la publicidad con objeto de ahorcarla y contribuir a desaparecerla. Pero no pasó, Proceso vive y bien.
En cambio Todas, desaparecerá como la conocemos. Su directora Cristina Renaud, impulsora de la tradición de los espacios feministas, que orgullosamente inició en el diario El Día y continuó durante más de 15 años en La Jornada, ahora tendrá que retirarse ante la falta del apoyo esperado de su casa editorial. Todas se convirtió, en la mente de la directora del INM, en un patrimonio oficial. Grave sentido.
El número preparado para el bicentenario documentaba cómo tras las guerras en México por la Independencia, por la Revolución y por la democracia no han hecho justicia a las mujeres, que siguen excluidas y diferenciadas en discriminación con los hombres.
Se sigue con salarios disminuidos, con pocas oportunidades, para no hablar de los millones de mujeres pobres, las que mueren por abortos clandestinos y por la mascarada que constituye la participación política.
En Todas no se ofende a política alguna, simplemente no se quiso seguir haciendo propaganda a la política oficial de Felipe Calderón, con mentiras. Resultado: cierra, amenaza y viola al derecho a decir que en la Revolución costó un millón de muertos. ¡Una verdadera barbaridad!
Este freno a la libertad de expresión es un escándalo, cuando México tiene compromisos internacionales; forma parte de la cadena de oprobios a las mexicanas y se suma a la inequidad y la injusticia, a la impunidad. La portada del número censurado tenía una fotografía de Marcela Lagarde, la coordinadora de una Red contra el Feminicidio en México, un tema explosivo, por lo visto para la señora Rocío Galván, directora del INM.
Cabrían aquí algunas preguntas. En el reciente Encuentro Nacional Feminista, el tema de la autonomía fue tratado y discutido. Hubo quienes desde la postura del Partido de la Revolución Democrática (PRD) también quisieron controlar y dirigir el camino y las conclusiones de las feministas.
De ahí que las preguntas sean muchas. La autonomía del movimiento feminista tendrá que ser bien analizada, sobre todo en tiempos preelectorales, como los de 2011 y las promesas limitadas y constreñidas de quienes hacen política.
Asuntos de la agenda se dirá. Sí, de la agenda democrática para las mujeres, puesto que es claro que no es el gobierno quien garantizará el avance feminista. Todas, la agenda y el movimiento sólo podrán defenderse desde las mismas mujeres, las que urgentemente tienen que ir a las otras, a las mujeres del país para conseguir una verdadera masa crítica y volver a los años setenta, tomar la calle, ser libres, tener agendas propias. Eso urge.
saralovera@yahoo.com.mx
domingo, 26 de septiembre de 2010
La desigualdad de género tiene remedio
A don Raúl Vera, por reconocida lucha por los derechos humanos
Soledad JARQUIN EDGAR
La diferencia entre el ser mujer y ser hombre debería basarse sólo en el sexo, es decir, los componentes biológicos, anatómicos, fisiológicos y hormonales. Por lo demás tendríamos que ser iguales. Sin embargo, no todas las personas saben que la diferencia construida de acuerdo a la conveniencia social, la que asigna determinadas tareas a las mujeres y a los hombres, es la que provoca la desigualdad y la permanente violación a los derechos de las mujeres.
Diferencias que abren las brechas de la desigualdad, como ocurre en el acceso a la educación, a la salud, a decidir sobre sus cuerpos, a vivir libres de violencia, a considerar a las mujeres seres inferiores a los hombres, por citar algunos ejemplos; pero que no son percibidas por muchas personas porque resulta “normal” la concepción que de estos hechos tiene la mayoría de las personas por aberrantes que resulten.
Sin embargo, está comprobado por las Ciencias Sociales a propuesta de las feministas que negar estos y otros derechos que favorezcan el avance de la mujer, provoca más pobreza, más violencia, más muertes por enfermedades prevenibles que se reflejan en la falta de desarrollo de toda la población y no sólo de las mujeres.
Oaxaca es una de las entidades con mayores rezagos que a veces consideramos sólo ocurren entre las comunidades con características rurales o indígenas. Lo cierto es que los efectos siempre negativos de las diferencias provocadas por esta desigualdad prevalecen también entre las poblaciones urbanas.
Esas desigualdades fueron evidenciadas en la ciudad de Oaxaca por la regidora independientes de Equidad y Género, Bárbara García Chávez, al presentar ante el Cabildo un punto de acuerdo para que, por primera vez en la larga historia de esta ciudad, el gobierno municipal considere recursos específicos a fin de reducir las brechas de la desigualdad entre las mujeres y los hombres, es decir, poner dinero a todos los rubros de la administración pública para que las mujeres tengan acceso real y no de palabra a sus derechos fundamentales.
Es evidente que muy pocos gobernantes y funcionarios de ambos sexos entienden qué se plantea cuando se habla de presupuestos públicos construidos desde la perspectiva de género, situación que no justifica a quienes tienen la responsabilidad de gobernar con apego a lo que establecen las normas, que finalmente deben regir todo ejercicio de gobierno, así como también la actuación de la parte gobernada y me refiero específicamente a lo que dice el Artículo 4º Constitucional, pero hay muchos otros.
Así, la desigualdad de género resulta “normal”, invisible e imperceptible para un importante número de habitantes y, peor aún, para quienes gobiernan. Pero tendríamos que decir, por ejemplo, que en esta ciudad de Oaxaca conocida por su riqueza cultural hay personas analfabetas y, lamentablemente, el 75 por ciento de esa población analfabeta son mujeres y que de casi 50 mil personas más que tienen su educación básica incompleta, sí adivino, el 57 por ciento son mujeres. Un número importante de esas mujeres (para no parecer exagerada al decir que todas o casi todas) hoy tienen entre 20 y 25 años en promedio, enfrentan toda clase de violencias, seguramente se embarazaron siendo adolescentes, tienen empleos mal pagados o “viven” del empleo terciario y muchas de ellas padecerán o padecen enfermedades que debieron prevenirse pero por falta de educación no fue posible, otras habrán muerto o morirán durante sus embarazos, partos o después del parto o abortos clandestinos y así sucesivamente… situación que lleva a repetir esquemas de pobreza y marginación en sus hijas que ahora tienen entre uno y cinco años de edad.
Pero como es invisible e imperceptible por cotidiano o común, cuando se la regidora de Equidad y Género hizo el planteamiento de presupuestos públicos con esta visión incluyente de las necesidades de las mujeres –originadas por la construcción social, claro está- no faltó quién se rasgara las vestiduras.
Sin duda, desde mi particular punto de vista, hay dos teorías frente a la actitud asumida por quienes pretendieron dilatar el proceso de aprobación del punto de acuerdo para el Proyecto de Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos con perspectiva de género para el ejercicio 2011: por un lado la ignorancia de lo que planteaba el documento a pesar de que lo tuvieron previamente en sus manos, pero como remanentes del sistema educativo llegaron a la Sesión de Edilicia sin hacer la tarea. A lo anterior, se agrega la oposición permanente e interiorizada al avance de la mujer y que en feminismo se llama machismo, que junto con el patriarcado, el sexismo y el androcentrismo son las bases en que se funda la desigualdad de género.
Una segunda teoría son los efectos de la cruda realidad para muchos políticos y que origina la oposición por la oposición, el revanchismo, porque lo que menos interesa es la población. No debemos olvidar que muchos regidores y concejalas responden a los mandatos de quienes están detrás del poder y me refiero específicamente al presidente municipal con licencia José Antonio Hernández Fraguas, quien desde marzo pasado solicitó permiso para incorporarse a la campaña del candidato priista Eviel Pérez Magaña.
Las cosas no resultaron como habían previsto en el PRI. Gabino Cué abanderado de una coalición entre la derecha y la supuesta izquierda ganó la elección, historia ya conocida. El rebote electoral permitió a Hernández Fraguas ser hoy un diputado plurinominal electo y por indigno que parezca a la ciudadanía, Fraguas es alcalde con licencia y diputado plurinominal electo al mismo tiempo. Es él, entonces el poder tras el trono y es a él a quien se le consulta lo que se aprueba o no en el Cabildo, lo cual se hace desde la subjetividad y no desde la conveniencia para la población, la cual tendría que ser el objetivo de todo gobierno. El resultado de estos caprichos es el desastre total en todos los sentidos.
Esas dos teorías son evidentemente las dos razones que impiden mirar lo que podría ser bueno y trascendente para un gobierno. Durante 80 minutos se discutió si aprobaban o no el punto de acuerdo, se criticó si había sido consensado o no, se habló de que el propósito era loable (porque para algunos concejales las mujeres merecen buenas intenciones y no derechos), otros sintieron pasos en la azotea personal porque han sido acusados de violentar a sus parejas e hijos y otras han sido violentadas por sus parejas. El tema hirió la actuación pública y personal, era claro y evidente, así que confundidos todos y hasta hartos de tanta verborrea, decidieron aprobar y volver el documento a la comisión de Equidad y Género, sin que se dieran cuenta de lo que hicieron. El documento ya fue analizado por esa comisión y el resto de las concejalas que aportaron algunas acciones.
Lo cierto y evidente que en Oaxaca se requiere aplicar presupuestos públicos con perspectiva de género y una política tributaria diferente, como una medida para terminar con esta lacerante pobreza y esta falta de desarrollo, que ya vimos no es casual y que se palpa todos los días en la ciudad de Oaxaca: las estadísticas sobre este hecho son oficiales.
Lo que sigue es que el próximo gobierno municipal encabezado por Luis Ugartechea, producto de la coalición derecha-izquierda, asuma esa responsabilidad y no actúe bajo el concepto retrógrado de borrón y cuenta nueva. A veces, como en este caso, bien vale la pena mirar este trascendente trabajo presentado por la regidora de Equidad y Género, Bárbara García Chávez.
Del dicho a los hechos
Dice don Felipe Calderón, el señor de la guerra, esta especie de tlatoani del canal de los estrellados, que en octubre las y los trabajadores de la prensa tendremos un plan de protección. Según los dichos de los integrantes del Comité de Protección a Periodistas, que se reunieron con él esta semana, el compromiso es buscar garantías para el ejercicio libre de la profesión de informar.
Tendrá entonces que hacer algo rápido para que no vuelvan a ocurrir actos de intolerancia como el sucedido este mes con el suplemento Todas cuya edición no le gustó al gobierno federal, representado por la titular del Instituto Nacional de las Mujeres, que se siente dueña y señora del suplemento porque había un acuerdo comercial con la casa editora del diario donde circulaba el suplemento Todas, sin duda hay que tener dignidad para trabajar o colaborar con medios como ese dirigido por una burbuja de señores que pueden cambiar la libertad de expresión y de prensa por un costal de dinero.