domingo, 8 de junio de 2014

Mujeres y política Estado de impunidad


Mujeres y política
Estado de impunidad

Soledad JARQUÍN EDGAR
Hay una fina línea entre la violación de un derecho humano -los que tienen obligación de garantizar- y la comisión de un delito grave. Se viola el derecho a la salud, a través de la violencia obstétrica en Oaxaca, lo que cuesta la vida de mujeres, vivir con una discapacidad y en ocasiones que sus hijos e hijas también pierdan la vida.
En la calle se viola el derecho a una vida libre de violencia de las mujeres y se cometen más violaciones a sus derechos humanos en las instituciones donde dicen procuran justicia para ellas, incluyendo las autoridades municipales, como sucede en San Juan Cotzocón.
Se abusa sexualmente de niñas en un albergue y las autoridades siguen cometiendo delitos al “multar” al profesor por haber sido denunciado y a la madre de una de las dos menores por denunciar, porque así son los usos y costumbres, además de permitir que el delincuente siga trabajando en otra escuela donde las niñas y los niños corren peligro frente a un posible acto de violencia sexual.
Esto es Oaxaca, donde como decía el compositor guanajuatense “la vida no vale nada” en uno de los versos de su canción Camino de Guanajuato, que aplica perfectamente para las mujeres. La falta de seguridad que ha sido demostrado con las reveladoras cifras del INEGI en materia de feminicidio y claro el seguimiento hemerográfico, por ejemplo, y que se confirma con hechos concretos los casos arriba mencionados.
En salud pública, las oaxaqueñas no tienen garantizado nada. El seguimiento de los casos publicados en la prensa local, que se pueden observar electrónicamente en pagina3.mx, señalan que son 17 ya los partos “fortuitos” o “precipitados” documentados por la prensa y que han sido atraídos por la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Debe resultar terrorífico para las juchitecas acudir al Hospital General Macedonio Benítez Fuentes de ese municipio, donde en dos semanas se ha presentado un parto “precipitado” en el baño y el fallecimiento de una recién nacida por presunta mala atención, aunado a la histerectomía o extracción de la matriz  “debido a complicaciones” sin consentimiento ni de la paciente ni de su familia, debido a complicaciones.
La secuencia de partos fortuitos y partos precipitados -dos nuevas clasificaciones de un parto, “marcas registradas” por los funcionarios de los mal llamados Servicios de Salud de Oaxaca -comandados por el teniente de artillería Germán Tenorio Vasconcelos, digo, porque si fuera médico otra historia nos cantaría- dejaron de preocupar a la autoridad, no se inmuta ni el titular de Salud ni se preocupa Gabino Cué.
No es para menos. Se trata de mujeres que además son pobres y muchas de ellas indígenas, que nada representan en su escala de buenos resultados en los espléndidos negocios financieros que se hacen con la salud, desmantelando clínica en equipo y medicamentos y subrogando servicios a sus clínicas particulares con millonarias ganancias, entre otros muchos hechos que se reflejan a leguas en la salud pública local.
El otro caso que preocupa e indigna a la población es la solicitud de intervención interpuesta por dos madres San Miguel Chicahua, Nochixtlán, quienes denunciaron el abuso sexual del “profesor” Mateo Cruz Ramírez, en contra de sus hijas, hechos que ocurrieron en junio de 2013 en el albergue Niño Artillero de esa comunidad.
En este hay varios asuntos graves por los que cualquier gobierno moriría de vergüenza, sobre todo por las negligencias y omisiones que se cometen, así como las dilaciones y la impunidad que provocan, a costa insisto de la vida, la salud mental y física las mujeres a quienes en un tris les arrebatan la felicidad desde la infancia.
Y no dejamos de sorprendernos de las tan irracionales actitudes de los servidores públicos, como es el caso de los maestros, y esa constante actitud de violentar a sus alumnas como sucede con Mateo Atalo Cruz Ramírez y al menos otros tres casos documentados en los últimos dos años por la Defensoría.
Bajo el expediente DDHPO/1517/(01)/OAX/2013, después de -por lo visto- una larga investigación, finalmente el 28 de abril de este año emitió la recomendación 04/2014, como se señala en el documento público y que de acuerdo con el Visitador de la DDHPO, Juan Rodríguez Ramos,  fue aceptada la semana pasada por el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca un mes después .
Mientras tanto y desde que ocurrieron los hechos, al finalizar el anterior ciclo escolar, el agresor aún está en servicio, como si estuviera libre de pecado, como si nada hubiera hecho y tal vez dañando la vida de otras menores, porque si de algo no se puede engañar la población es de la excesiva protección del que gozan los maestros oaxaqueños que tienen a Oaxaca de rodillas.
El profesor Mateo Atalo Cruz Ramírez, jefe del albergue, había hecho tocamientos a las dos menores, por lo que fue acusado por la madre de una de ellas ante la autoridad municipal de San Miguel Chicahua, claro que la respuesta del “profesor” es la misma que algunos funcionarios asumen: “hágale como quiera, vale más mi palabra que la suya”.
Por presentar la denuncia, la Alcaldesa de la comunidad, Francisca Antonia Santiago, impuso a la madre de la menor la multa de medio cartón de cervezas y medio de refrescos y al denunciado la multa de dos mil pesos para reparar el daño, que no sabemos si pago o no pero que de entrada no hizo porque no tenía dinero. Es increíble pero cierto, la misoginia en hombres y mujeres. El profesor negó los hechos aduciendo que las niñas de nueve y diez años de edad le habían tomado confianza y que por eso lo saludaban de beso. Solo faltaba que dijera que las niñas lo provocaron. También se le pidió que dejara el albergue tras el pago de la multa.
La profesional en Psicología de la DDHPO emitió un dictamen en que plantea que ambas sufrieron privación de una adecuado descanso, maltrato físico como forma indiscriminada,  como forma de castigo, privación al derecho a la alimentación, explotación infantil, conductas de voyerismo, amenazas verbales de castigo físico y psicológico, mensajes de desprecio y burla.
Y aunque usted no lo crea y a pesar de tener conocimiento de los hechos, tanto el personal del IEEPO como de la Sección 22, al finalizar el ciclo escolar, el maestro Mateo Atalo Cruz Ramírez solicitó su cambio de adscripción y fue autorizado su traslado en la escuela primaria Amado Nervo de Santiago Mitlatongo, Nochixtlán. ¿Se puede creer esto?
Es muy curioso, pero la primera recomendación que hace la DDHPO es para que el maestro no esté frente a grupo; “debiéndose para ello respetar todos sus derechos laborales”. La verdad es para no dar crédito. La DDHPO emite una recomendación en doble sentido, por un lado, solicita que el delincuente y abusador sexual que gusta de denigrar la integridad de las niñas no este al frente de grupo pero al mismo tiempo pide que por favor no le violenten sus muy merecidos derechos laborales. ¡Faltaba más si es de la Sección 22!, los preclaros hijos de este gobierno.
En segundo término la recomendación va en el sentido de cuantificar y cubrir la reparación del daño de las dos niñas y luego una serie de recomendaciones para garantizar la seguridad de las niñas y niños de estos albergues.
Salud y educación dos derechos humanos fundamentales tirados por la borda frente las omisiones, la flojera, la displicencia, el valemadrismo del jefe de la banda: Alí Gabino Babá Cué Monteagudo. ¿De verdad todavía alguien tiene duda?

@jarquinedgar

domingo, 1 de junio de 2014

Mujeres y Política Cotzocón…una vergüenza


Mujeres y Política
Cotzocón…una vergüenza

Soledad JARQUÍN EDGAR
Las agresiones sexuales cometidas contra mujeres derivadas de un conflicto político son una historia repetida en Oaxaca, tal vez los más conocidos que no los únicos, son los casos de mujeres de la etnia Triqui, que registra la primera denuncia en 1956 y de ahí una cadena interminable; el otro caso documentado sucedió en los noventa a las mujeres zapotecas de Loxicha que vivieron el mismo calvario cuando policías estatales y militares, así como guardias blancas asolaron a las comunidades de la sierra sur en busca de eperristas.

En ambos casos las denuncias están, existen o tal vez ya las tiraron a la basura, pero no se permaneció en el silencio, incluso en el caso de Loxicha acudieron a la entonces Comisión Estatal de Derechos Humanos, y en todos estos años las mujeres han recibido la misma respuesta: nada en concreto, nadie fue detenido, nadie ha sido molestado, menos aún nadie ha sido condenado por agredir física, emocional o sexualmente a las mujeres, cuyos cuerpos se convierten en botines de guerra, como como sucede desde tiempos inmemoriales en estos contextos de guerra o de conflictos políticos.

Esta semana conocimos de otro episodio semejante en San Juan Cotzocón, localidad ubicada en la región de la Sierra Norte de Oaxaca, donde Gorgonio Mateos se impuso como presidente municipal y lo hace bajo amenazas, encarcelamientos y otras vejaciones, siguiendo el dicho aquel que reza que si no es por amor será por la fuerza, pero la autoridad es él.

Es en esa comunidad donde de nueva cuenta las mujeres son tratadas como cosas a las que se les puede encarcelar, tocar el cuerpo, levantar las faldas, burlar, insultar o amenazar con violarlas sexualmente, porque no simpatizan con un grupo político que se ha apoderado de la presidencia municipal, supuestamente como resultado de una asamblea de usos y costumbres, que por supuesto carece de validez ya que la autoridad municipal había sido elegida antes en la persona de Jaime Regino Patricio, pero no puede gobernar desde la cabecera municipal porque la fuerza de la violencia representada por Gorgonio Mateos se lo impide y tiene que gobernar desde la agencia María Lombardo.

La historia indignante tuvo lugar este mes de mayo en Oaxaca incluye agresiones sexuales infames a mujeres de todas las edades en esa comunidad, incluyendo a dos profesionistas, las profesoras Dionisia Benítez Lorenzo y Eirá Nolasco Benítez, quienes se armaron de valor y denunciaron los hechos frente al mismo gobernador Gabino Cué, quien observó con ternura a las mujeres y luego ordenó a la coordinadora de Atención Ciudadana y Vinculación Social, Nora Pareyón, quien a su vez (y para cumplir con los “protocolos” de la burocrática) las envió con Eréndira Cruzvillegas, Comisionada para la Atención de Derechos Humanos de Oaxaca (otro paréntesis ¿Alguien sabe si Cruzvillegas ha resuelto un caso?) que para seguir con la engorrosa cadena burocrática, las envío con la Ileana Hernández Gómez, Subprocuradora de Delitos contra la Mujer por Razón de Género, quien las canalizó con personal de atención psicologica, donde una “profesionista” en esta materia terminó por indicar que lamentablemente no tenía “huellas” de las lesiones que decía haber sufrido…fin del cuento.

Hasta hoy más de diez días después las profesoras agredidas y encarceladas en San Juan Cotzocón, que viven amenazadas por los gorilas de Gorgonio Mateos, quien se autonombra autoridad municipal, no tienen respuesta alguna del gobernador Gabino Cué, quien por una “amenaza” telefónica emitida durante El Noticiero que por las tardes transmite la Organización Radiofónica de Oaxaca, y conducido por el periodista Félix García, se supo reforzó su vigilancia personal ¿y las demás personas qué?

Pero además de las denuncias presentadas por las profesoras que tuvieron que peregrinar y que repito hasta ahora no tienen ninguna respuesta, desde hace días la Red de Mujeres Mixes y Consorcio Oaxaca para el Diálogo Parlamentario y Equidad Oaxaca habían emitido comunicados solicitando la intervención de las autoridades, a las que esta semana se unieron una veintena de organismos defensores de los derechos humanos.

Resulta por demás increíble la forma en que Gorgonio Mateos actúa bajo el silencio de toda clase de autoridades estatales y federales, incapaces de atender los reclamos de auxilio que han emitido especialmente las mujeres ante la indignación que provoca ser tratadas como objetos y no como personas, a quienes se les pueden violar sus derechos por el hecho de ser mujeres.

No sólo agredieron a Leonila Olivera, quien estuvo inconsciente y tuvo que ser atendida en el Hospital General Dr. Aurelio Valdivieso, hechos ocurridos el 20 de mayo; al día siguiente “medio centenar de mujeres niños y niñas, fueron privadas de su libertad y algunas fueron abusadas sexualmente, las detenciones son ilegales y arbitrarias. Estas mujeres salieron libres ese mismo día, con la condición de mantenerse calladas, amenazándolas con violarlas y regresarlas a la cárcel si no se alineaban con el grupo que tiene el control de la comunidad”, dice el último de los comunicados, donde también se indica que a las personas también les han cortado los servicios de luz y agua potable, además de negarles el acceso a espacios públicos como la cancha, la escuela, la iglesia o tiendas comunitarias.

Seguramente las autoridades del Estado y las Federales están ocupadas en otras cosas más importantes, como la “amenaza de muerte al gobernador, los conflictos sociales que paralizan la capital oaxaqueña o los exabruptos de la sección 22 que cerraron comercios, calles y carreteras esta misma semana en diferentes municipios de la entidad, están ocupados en lanzar sendos discursos sobre libertades y  derechos humanos…por lo que parece que atender los problemas políticos y agresiones sexuales a mujeres de Cotzocón les parece pérdida de tiempo.

No será esta la primera vez que el gobierno, ahora el de Gabino Cué, desatienda una demanda por abuso de autoridad como sucede en Cotzocón. La historia se repite tanto en agresiones como en la omisión de las autoridades, por eso digo que da lo mismo que nos gobiernen priistas, que los que ahora se alían entre derecha-izquierda, el valor que se da a la vida de las mujeres es el mismo: ninguno.

Es importante decir que la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca emitió medidas cautelares para brindar protección, salvaguardar la paz social y garantizar el libre tránsito de los habitantes de San Juan Cotzocón, Mixe, y también solicitó a la Procuraduría General de Justicia del Estado  investigar las denuncias efectuadas sobre violaciones a mujeres y la presunta existencia de personas encarceladas ilegalmente en la localidad, según se informó en un comunicado este domingo.

Me negarás tres veces…

El que se complica innecesariamente la vida es Javier Villacaña Jiménez, presidente municipal de la capital oaxaqueña, quien se esfuerza por ocultar el Sol con un dedo. Primer al negar en un comunicado que haya o exista alguna investigación en curso por parte de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca en el Centro de Atención de Violencia Intrafamiliar, por presunta violencia institucional a las usuarias, tema que ya hemos comentado.

Y digo innecesario porque a veces tapar el Sol con un dedo no resulta para nada. Tenemos ya los testimonios de las mujeres afectadas, sabemos también que la Defensoría está haciendo la investigación y aunque pudieran decir al final que nada sucede, hay testimonios grabados de las usuarias que señalan lo contrario.

Por otro lado, por increíble que parezca esta semana en Sesión de Cabildo se ventiló un desmentido a la prensa, en específico a la Agencia JM que dirige el periodista Jaime Méndez. Se trata de una declaración que el periodista asegura le dio el regidor de Derechos Humanos, Omar Adrián Heredia Mariche, quien sostiene que nunca dio la entrevista y Villacaña (que entre paréntesis diré ha sido bautizado por una lectora como VILLACAÑERÍA), califica de dolosas y sin sustento la información de JM, quien persigue fines aviesos y personales…

En ese sentido, pienso en varios supuestos: a) el Cabildo no tiene asuntos importantes que discutir, están resueltos los problemas de la ciudad; b) en el Cabildo no hay una oposición seria o no hay oposición capaz de sostener lo que dice; c) y claro hay una perversa acción de violencia contra las y los periodistas que de no detenerse ahora irá escalando a dimensiones de las cuales el gremio periodístico podría arrepentirse.

Mucho tendría que analizar Javier “Villacañería” y Heredia Marín que gobernar no es un asunto serio y que la prensa no hace más que guardar el sano equilibrio de la verdad y que una buena crítica periodística, por terrible que parezca, no tiene fines aviesos, a menos que pueda demostrarlo con hechos y acepten el reto que les plantea el periodista para ver quién miente, porque hacer uso del poder para denostar es realmente una cobardía.

@jarquinedgar